Por: Ramiro Bejarano Guzmán

Los indeseables

Era evidente que tarde o temprano la ultraderecha haría de la restitución de tierras a las víctimas de desplazamiento y de despojo, un motivo de oposición para ejercerla a sangre y fuego.

Durante años esos terratenientes o gamonales asentados en el Congreso, o sus voceros, impidieron que se aprobara una ley de tierras y de víctimas, primordialmente durante el Gobierno de la seguridad democrática. Fue necesario que salieran del poder Álvaro Uribe y su temible séquito para que el Congreso por fin aprobara la Ley 1448 de 2011, contra la que ahora se alzan a través de la alianza siniestra Ordóñez-Lafaurie.

La tramoya montada por esa tenaza peligrosa e intimidante de Procuraduría y Fedegán consiste en mostrarse como defensores de la ley de tierras invocando el artificio de que hay que abogar por los derechos de los tenedores de buena fe, para que no sean despojados. La verdad es otra.

El fascismo criollo, usando la excusa de controvertir la ley de tierras, lo que en el fondo está diseñando desde ya es una feroz cruzada contra la reglamentación del primer punto de los Acuerdos del Gobierno y las Farc denominado “Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral”. En ese empeño de impedir que las víctimas recuperen sus propiedades y que los plutócratas sigan controlándolas, los trogloditas de siempre harán lo que sea necesario, inclusive acudir al atentado personal, como lo han hecho en otras horas aciagas, con tal de seguir usufructuando los predios que ocupan indebidamente.

Que Lafaurie ande en estas no es extraño; es su ideología y ha sido su proceder desde siempre. Pero que a esa causa tan innoble se haya sumado el procurador Alejandro Ordóñez, utilizando el Ministerio Público y abusando de su poder, es tenebroso e indebido.

Claro que la Ley 1148 de 2011 tiene defectos y vacíos, pero lo que resulta incomprensible es que el procurador Ordóñez, que bien hubiera podido promover la presentación de un proyecto de ley para reformarla, haya optado por el camino del atajo y del complot institucional para favorecer a los prepotentes despojadores, de quienes espera apoyo económico en su campaña a la Presidencia.

Pero esa alianza laureanista de Ordóñez y Lafaurie también puso la Procuraduría al servicio de los odios del “dueño” de Fedegán. Es muy curioso que cuando el exministro Juan Camilo Restrepo recordó que desde la cartera de Agricultura había tomado medidas para controlar los abusos del “reyezuelo” en Fedegán; coincidencialmente Ordóñez se preocupó de abrirle una investigación disciplinaria precisamente relacionada con las decisiones que tomó para controlar a Lafaurie.

Juan Camilo Restrepo es un colombiano que le ha servido al país con decoro desde las distintas posiciones que ha ocupado; abrirle investigación disciplinaria porque se atrevió a tocar la corruptela de Fedegán confirma que la Procuraduría está mancomunada con los más oscuros, retardatarios y peligrosos intereses. El atrevimiento de Ordóñez no tiene límite, ahora pretende silenciar a Restrepo para que no incomode al inmostrable aliado de sus veleidades politiqueras.

¿Quién puede detener tantos abusos? En el Gobierno le tienen pánico a un procurador que puede enredar a un funcionario en una temeraria investigación disciplinaria y borrarlo de la vida pública. No les falta razón. Ni siquiera el mismo presidente se atreve a mencionarlo por su nombre cuando subliminalmente contesta sus insultos. Hace falta un funcionario aguerrido capaz de enfrentarse con el procurador que se hizo reelegir en las narices del propio presidente, gracias a las maniobras desleales de Sandra Morelli y la oscura ministra de Justicia Ruth Stella Correa. A propósito, si Santos se descuida quienes le hablan al oído le pueden terminar metiendo un fiscal que no solo lo traicione, sino que también le ejerza de enemigo, como Ordóñez.

 

Adenda: Excusas del Grupo Familia por haber cartelizado el papel higiénico, sin reparar los perjuicios causados a los colombianos, son un saludo a la bandera.

Adenda No 2: ¿Será cierto que un candidato a fiscal general está detrás de la guerra sucia mediática desatada contra algunos de sus colegas?

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