Laboratorios de Biología Molecular: un logro en medio de la pandemia

Noticias destacadas de Opinión

La pandemia derivada del COVID-19 les ha exigido a los gobiernos del mundo actuar frente a una situación sin precedentes, anómala e inesperada, para atender no solo los requerimientos inmediatos en salud de sus habitantes, sino los impactos de la misma en ámbitos que tocan la economía, el transporte y lo que se consideraba cotidiano, como el mismo uso del espacio público. Y en ese reto, la ciencia, la tecnología y la innovación cobraron una especial relevancia.

Colombia no ha sido ajena a esta situación. Aunque desde el Gobierno ya se tenía claro que era fundamental poner estas materias en nivel ministerial, se convirtió en un reto adicional el hecho de ponerlo a funcionar, a menos de seis meses de su creación, en función de atender el hecho y articular con otras instituciones lo que debería ser la respuesta a la pandemia.

El recién creado Ministerio lideró, en alianza con el Ministerio de Educación Nacional, el Instituto Nacional de Salud, la Universidad de Antioquia, la Universidad de los Andes y la Universidad del Bosque, un mapeo sobre las capacidades reales de diagnóstico e investigación en agentes altamente contagiosos, para establecer las capacidades de los laboratorios de Biología Molecular de las Universidades y de algunos hospitales universitarios para reconocer oportunidades de un eventual soporte a la Red de Laboratorios Departamentales.

El trabajo arrojó como resultado que, de 103 laboratorios de biología molecular, solo 12 manifestaron que, al momento de remitir la información, contaban con el aval de parte de la autoridad sanitaria territorial para realizar la prueba diagnóstica para COVID-19. La tarea, entonces, era fortalecer las capacidades diagnósticas y de investigación en salud de las regiones, lo que permite mayor eficiencia en la toma de decisiones y en el diseño de estrategias de respuesta oportuna.

En consecuencia, se diseñó y abrió la convocatoria para ‘el fortalecimiento de capacidades de investigación y desarrollo regionales e iniciativas de CTeI y transferencia de tecnología y conocimiento orientadas a atender problemáticas derivadas del COVID-19’, que permitió la inversión de más de $253 mil millones con recursos del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación, del Sistema General de Regalías para fortalecer 90 laboratorios en 26 departamentos y Bogotá, entre los que se cuentan instalaciones de universidades, laboratorios de salud departamental y algunas empresas privadas.

Así, principalmente, se lograron objetivos como el fortalecimiento los laboratorios en torno al talento humano, el equipamiento, software, capacitación, dotación y adecuación de infraestructura; el mejoramiento de sus condiciones de bioseguridad; la creación o el fortalecimiento de servicios científicos y tecnológicos, yvel fortalecimiento de programas de vigilancia y monitoreo para el reporte de información sobre eventos de interés en salud pública.

Con este trabajo también se identificaron las posibilidades de fortalecimiento en la infraestructura de investigación y desarrollo del país, de forma que las nuevas capacidades permitan, además de atender la coyuntura derivada de la pandemia, responder ante otras patologías relevantes desde como dengue, malaria y chikunguña, además de eventuales situaciones derivadas de agentes biológicos de alto riesgo para la salud humana. Regiones como Amazonas, Guaviare, Chocó, Caquetá, Guajira, y Putumayo, no contaban con laboratorios de Bioseguridad tipo II y III y ahora, gracias a este esfuerzo, tendrán la oportunidad de adelantar investigaciones y generar soluciones de alto nivel para responder a los retos de salud pública del país.

La convocatoria no estuvo únicamente dirigida a la red de laboratorios de salud pública del país, cuyo laboratorio de referencia nacional es el instituto Nacional de Salud-INS. También involucró a otros actores con capacidades científico-tecnológicas instaladas, susceptibles de ser fortalecidas para atender emergencias: centros e Institutos de investigación y desarrollo tecnológico, Instituciones de Educación Superior, gobernaciones, laboratorios de Salud Pública, Instituciones Prestadoras de Salud y hospitales universitarios tuvieron también la oportunidad de participar. De hecho, el 55 % de las propuestas provino del sector educativo.

Es importante mencionar que, aunque el periodo máximo de ejecución de los proyectos de inversión es de 12 meses, los resultados solo se verán en el último mes de su ejecución. La implementación de los laboratorios se toma de 3 a 6 meses, tiempo en el que estarán listos para prestar servicios diagnósticos y ejecutar proyectos de investigación.

El COVID-19 demostró que la ciencia, la tecnología y la innovación tienen la respuesta a grandes retos que exigen respuestas inmediatas. La pandemia permitió llegar a territorios del país que necesitaban atenderla, pero deja fortalecidos los laboratorios de esa Colombia profunda. Queda la evidencia de una verdadera democratización del conocimiento.

* Ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación

Comparte en redes: