Por: Felipe Zuleta Lleras

Los medios y la justicia

EN EL CATACLISMO DE LOS NULE, A pesar de la abundancia de información, lo cierto es que hasta ahora sólo estamos viendo la punta del iceberg. Los servidores públicos han sostenido que "es el peor descalabro empresarial de la historia del país".

Todos los días se conocen nuevos hechos relacionados con las actuaciones de este emporio. Acusaciones van y vienen de lado y lado. Ellos imputan y los implicados se defienden. En tanto, los medios publican como locos porque hasta ahora ninguno ha sido capaz de poner todo este tema en contexto.

Este escándalo sí que resulta interesante desde el punto de vista periodístico, pues es el típico caso en que los comunicadores, sin excepción, nos botamos desaforadamente detrás de las chivas. Y es precisamente en ese estado de paroxismo cuando la verdad empieza a ser la primera sacrificada, porque se publican grabaciones editadas, contabilidades parciales, cheques girados a personas que siendo los beneficiarios no lo sabían, testimonios filtrados con malas intenciones, chismes, correos electrónicos. ¡En fin!

Entiendo que los medios vayan a esa velocidad descontrolada tratando de conseguir la chiva, el dato, el documento. Pero es que si bien los comunicadores y los medios estamos entrenados para eso, lo cierto es que la justicia no puede ni debe correr, pues una cosa es publicar un recibo o una grabación y, otra bien distinta, el valor que este tipo de piezas tengan en un proceso penal. La justicia y los medios andan a ritmos diferentes y cumplen frente a la sociedad papeles distintos.

Conveniente sería que los periodistas publicaran, preferiblemente de manera reflexiva, dejando a la justicia actuar a su ritmo y sin presiones, porque es a la Fiscalía y a los jueces a los que les corresponde investigar y fallar.

En estos escándalos hay dos verdades o dos mentiras, dependiendo del lado de la moneda. Y es precisamente en ese amplio espacio gris en donde la gran sacrificada puede ser la veracidad y el derecho de los ciudadanos a estar imparcial y objetivamente informados. Recordemos que en este nefando caso las fuentes en su mayoría son fuentes negras, es decir, aquellas que pretenden contaminar la información en beneficio o en contra de alguna persona o causa. Y creo que este asunto de los Nule es especialmente significativo por sus gravísimas implicaciones.

Por eso es imperativo que los ciudadanos Nule gocen de todas las garantías de seguridad para que vuelvan al país a colaborar con la justicia y a pagar sus condenas. Y no me cabe la menor duda de que los podrían matar, pues sólo ellos saben sobre los sobornos pagados y demás intríngulis de ilegalidades que llegan a los más altos niveles del Estado.

Notícula: A menos de dos semanas de su crimen, excepto sus familiares y La Luciérnaga, ya olvidamos a la jueza Gloria Gaona. Los medios hablan más del noviazgo de la gran Shakira con Piqué que de la asesinada y valiente jueza de Tame. ¡País de mierda!

Twitter @fzuletalleras

 

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