Por: Iván Mejía Álvarez

Los 'nueves'

La posición de nueve, atacante central, tiene diferentes interpretaciones y muy buenos ejecutores, como es lógico, en un Campeonato Mundial.

Guardiola suele decir que el nueve no tiene que estar, tiene que llegar. Leyendo a Pep lo que él pretende es que su delantero en punta se mueva en un sentido horizontal creando desmarques de ruptura pero también que haga desmarques de apoyo cuando baja unos metros, saliendo del área, para juntarse en el toque.

Hay intérpretes perfectos para ajustar esa melodía: Benzema, el atacante galo, interpreta perfectamente el salir para entrar, bajar a recibir para poder volver a definir. Otro goleador mundialista es Müller, maestro del saber llegar, cuando en posición de falso nueve merodea el balcón del área para juntarse con Goetze, Lahm, Ozil y Kroos.

Teófilo Gutiérrez es un nueve de los que salen y entran. Sus movimientos de ruptura, apoyo y la forma en que intenta juntarse en el toque para llegar al gol lo muestran como un atacante totalmente diferente a lo que es. Por ejemplo, Falcao, un nueve de área, un depredador de las redes adversarias.

Por eso, Pékerman confió siempre en esa pareja: uno por dentro, Radamel, otro por fuera, Teófilo, complementándose y abriendo la cajita de las prestaciones individuales para formar un todo goleador. Acá sí que es válido que la suma de factores potencia el producto final.

De los ‘nueves’ vistos en este Mundial es menester dedicarle unas líneas a Campbell, el atacante de Costa Rica, una fiera para moverse en el frente de ataque, quien tiene una magnífica disposición para encarar adversarios en el mano a mano, llegando desde atrás.

En cambio, el ecuatoriano Einner Valencia, compañero de Darwin Quintero, en Pachuca, resulta una maravilla jugando allá arriba, en punta, y sus movimientos de gacela sorprenden por lo coordinadas y potentes. Un nueve clásico, de los que descorchan defensas cerradas con sus goles. Valencia es nueve de área con mucho gol y muy pronto se tendrán noticias de su traspaso al fútbol de alta escuela en Europa.

Los ‘nueves’ dependen del circuito futbolístico que se genere a sus espaldas y a sus lados. El nueve falso colabora en el armado y en la circulación. El nueve clásico requiere de un volumen de juego, apertura de bandas, filtración de pases gol, para que su trabajo tenga efectividad. Sin centros, sin servicios, mueren lánguidamente en el área y son engullidos por los defensores.

Dime qué tipo de ‘nueve’ tienes en tu equipo y te diré cómo juegas.

HABLEMOS CLARO

 

 

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