Por: Antonio Casale

Los ocho de Colombia

En un campeonato marcado por la pobre producción goleadora, los malos arbitrajes y la ausencia de talentos que por ahora demuestren capacidad para reemplazar a todos los que se fueron el año pasado, entramos en la siempre emocionante zona de definiciones.

Nacional cabalgó la fase regular con récord de puntos. Lo hizo alternando su nómina, pero los titulares, tras el fracaso en la Libertadores, afrontarán desde cero los playoffs. El gran reto es demostrar capacidad de resiliencia después del golpe anímico que supuso dejar tempranamente el torneo en el que defendían título y para el cual se prepararon.

También tendrán que enfrentar el cerrojo defensivo que todos sus rivales propondrán. No nos digamos mentiras: esto será todos contra Nacional.

El caso del DIM puede ser parecido. Cuentan con el mejor jugador futbolista del campeonato, Juan Fernando Quintero, complementado con el talento de Marrugo. En producción de puntos fue el segundo después de Nacional, y con cierta ventaja sobre los demás, pero su fútbol fue irregular.

Después viene el Pasto, grata revelación del campeonato. Flabio Torres demuestra que a donde va maximiza el recurso. Lo que venga para ellos será ganancia, jugarán sin presión pero con confianza.

Millonarios ha sido fiel a lo que su nómina, que no corresponde con lo que la historia exige, puede dar. Los directivos decidieron gastarse el máximo recurso económico en el técnico y Russo no los ha defraudado. El argentino ha sabido mantener un equipo ofensivo pero ordenado sin la pelota, que ataca por los costados y se defiende lejos de su puerta. Aunque le faltan dos jugadores desequilibrantes para darlo como favorito, el grupo viene en curva ascendente de rendimiento y viento en la camiseta. El que lo quiera eliminar tendrá que sudar petróleo para hacerlo. De los finalistas sólo les ganó a América y Bucaramanga.

Deportivo Cali es, de los grandes, el de más bajo rendimiento hasta ahora. Ni Yepes ni Cárdenas encontraron buenas maneras con una nómina que invita a mucho más. América tiene que pensar en mantener la categoría primero y lo que venga en finales será bienvenido. Jaguares y Bucaramanga saben que lo que puedan lograr de aquí para allá será ganancia, ya cumplieron.

El formato del campeonato asegura las emociones que han brillado por su ausencia durante el semestre. Veremos si Nacional sigue cabalgando o alguien es capaz de detenerlo.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Antonio Casale

Fuera del radar

Fútbol sin VAR

Chau, Rusia

Balón de oro mundialista

Croacia sabe sufrir