Por: Luis Carvajal Basto

Los políticos y la reelección: no pero sí

El vacío de liderazgo que se siente a un año de elecciones, se constata en la doble agenda con que actúan muchos congresistas, precandidatos y partidos.

El oportunismo es todavía considerado una “virtud” en el ejercicio de la política. Consiste en “saber colocarse” del lado del ganador, en el momento justo, para garantizar la propia supervivencia, sin preocuparse de lo que pase con el País.

Las dudas jurídicas creadas por la chapucería con que se organizó el referendo y la falta de claridad sobre su financiación, además del silencio  por parte del Presidente acerca de su candidatura, han complicado una  reforma legal que en si misma tiene dificultades. Sería la primera vez en la Historia de Colombia que se intenta y se regla una tercera elección.

Se ha creado un vacío ante el cual quienes viven de la política y quieren seguirlo haciendo, no saben cómo reaccionar.  Como “si pero no”, o “no pero sí”, puede definirse su actuar. Esta semana hemos visto  varias muestras de ello.

Los Conservadores, por ejemplo, una noche se reúnen para lanzar candidato propio y al día siguiente aprueban en masa el referendo. Se dieron cuenta que Uribe les puso jefe sin decirlo, Uribito, y reaccionan tarde, como lo hizo muy bravo el ex Presidente Pastrana y no demora en hacerlo la doctora Nohemí, líder indiscutible de esta manera de ejercer la política.

Los “independientes” andan en lo mismo. Enrique Peñalosa comenzó la semana que pasó, descubriendo que la Seguridad democrática es indispensable pero no  suficiente. De la crisis actual y el papel del Estado para superarla, nada. Por su parte Fajardo, quien está en el sí pero no desde que comenzó su campaña, menos. Habla pero no dice nada.

Por los lados de la oposición el senador Petro  se manifestó, ahora sí, francamente candidato de la seguridad democrática. Él, quien ha sido pionero en denostarla en cuanto foro internacional pudo. Si  pero no, acercándose, por lo pronto, más al sí.

Acerca de lo que ocurre en el Partido Liberal, vale recordar  la pasada “cumbre”. Circuló que 32 de los  congresistas asistentes estaban dispuestos a firmar una carta de respaldo a Rodrigo Rivera. Particular forma de ejercer el no pero si.

Los políticos observan que el Presidente mantiene importante influencia en la opinión  y la sola posibilidad de una nueva candidatura y otro periodo le ratifica mayorías en el congreso que de otra forma ya se le habría “volteado”, como suele hacerlo( dicen  ellos mismos, con descaro, que quien no se voltea no se asa, como las arepas).

Ante tanta ambigüedad algunos de los simpatizantes de Uribe consideran  crear un nuevo Partido, el de Uribe, ahora sí. En este caso el no, podría correr por cuenta de la opinión que hasta ahora le ha respaldado. Parece existir una confusión, entre  quienes  promueven esta idea, con los conceptos de imagen de candidatos y de partidos, y otra, entre sentimiento partidista y pertenencia y acatamiento a los mismos.

Lo que deja observar este brumoso panorama, es que hasta ahora los argumentos anti reelección no son políticos o de opinión, sino jurídicos y esa es la razón detrás de tanta ambigüedad. Pero la opinión, cada vez más informada, influyente y autónoma, se debe seguir preguntando si realmente son buenas compañías  para una candidatura Presidencial o para cualquier cosa, estos políticos que persiguen a los recursos públicos como la noche al día. Si pero no o, exactamente, todo lo contrario. A conveniencia.

 

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