Por: Juan Carlos Gómez

Los retos de la BBC

La BBC es una institución a la que los británicos y muchos ciudadanos del mundo han venerado a lo largo de su historia.

En la Segunda Guerra Mundial y detrás de la Cortina de Hierro, su servicio de radio fue una luz para millones de personas que vivían en la opresión. Su programación creó el concepto mismo de radio cultural y su televisión de contenido histórico, con series como Yo Claudio, alcanzó niveles insuperables.

En los últimos 20 años esa venerable dama asumió con éxito la tarea de renovarse para enfrentar la competencia de la televisión privada, la televisión por cable y nuevos medios como internet.

Por lo pronto, la financiación de la BBC está asegurada gracias al pago anual al que están obligados los ciudadanos —equivalente a unos cuatrocientos cincuenta mil pesos anuales—, por la utilización de receptores o aparatos, como computadores o teléfonos móviles, que permitan ver o grabar programación de televisión. Por este concepto la entidad recibirá este año más de US$5 mil millones, lo cual legitima a la opinión pública para vigilar celosamente sus gastos e inversiones. En la página web de la BBC se informa lo que ella está haciendo para ahorrar dinero y para ayudar a la economía nacional, una pregunta que no responderían satisfactoriamente la mayoría de los operadores públicos del mundo, incluidos los de Colombia.

El sitió en internet de la BBC es uno de los mejores del mundo y alcanza niveles de visitas comparables a las de Google y Facebook. Sin embargo, su éxito está amenazado por un plan de austeridad que la llevó la semana pasada a reducir su inversión en nuevos medios y por los cuestionamientos hechos por la Comisión Europea a las televisiones públicas debido a la utilización de recursos para competir ventajosamente con terceros. Si bien en el entorno actual de los medios audiovisuales deben desaparecer los operadores públicos que en tantos países se nutren de manera indolente de los recursos del Estado, no es el caso de la BBC, esta debe mantenerse; es un patrimonio cultural de la humanidad y testigo de su historia.

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