Por: Indalecio Dangond B.

A los senadores de la Comisión Quinta

Los invito a que visiten esta pagina web de la Comisión Quinta del Senado http://www.senado.gov.co/comisiones/comisiones-constitucionales/comision-quinta y revisen las ponencias de una serie de proyectos de Ley presentados por sus miembros, para que se formen una idea de la incoherencia con la cual se ha trabajado en estos últimos cuatro años de legislatura. Sacarán ustedes sus propias conclusiones, yo tengo las mías.

Esta Comisión, que trata los asuntos de los sectores agrario, Medio ambiente, Minas y Energía, Vivienda y Desarrollo Territorial entre otros, está integrada por 14 “honorables” Senadores y el controversial Jorge Enrique Robledo. La nómina nos cuesta a los colombianos $348.815.715 al mes, mas los gastos en tiquetes aéreos (en primera clase), viáticos, asesores, vehículos blindados, escoltas, gasolina, iphone 5s, ipad, internet, telefonía celular ilimitada y otras cuantas arandelas más. Mientras tanto, los sectores por los que dicen trabajar, están cada día más sumidos en el atraso y la ineficiencia por la cantidad de leyes inútiles y arcaicas que impiden su desarrollo. 

Cuando uno revisa por ejemplo, la legislación de los sectores agrario y del Medio Ambiente, encuentra que la mayoría de esas normas no se adaptan a los escenarios actuales del mercado, tienden a favorecer intereses particulares y en muchos casos ni siquiera son aplicables. Un caso patético es lo que está sucediendo con la Ley 16 de 1.990, por la cual se creó el Sistema Nacional de Crédito Agropecuario. Han pasado 23 años y este esquema no ha logrado superar una cobertura del 10% del total de la demanda de crédito de los productores del país. El año pasado, Finagro realizó 267.000 operaciones de créditos de 2.500.000 familias campesinas que requieren financiación. 

Ni qué hablar de la violación e incumplimiento de las normas ambientales recogidas en la Ley 99 de 1.993. La mayoría de las compañías de explotación minera devastan bosques naturales, desvían ríos, desplazan poblaciones, agricultores y ganaderos, incumplen los programas de compensación forestal e inversión social. Por su parte, las corporaciones autónomas regionales siguen convertidas en las cajas menores de los políticos, el medio ambiente está al garete y los problemas institucionales, de control y vigilancia, siguen sin ser resueltos en el Congreso. Es una vergüenza nacional.

Podría enumerarles una infinidad normas absurdas que son un estorbo para el progreso de estos sectores de la economía del país, pero esa no es la intención. Se trata de invitarlos a reflexionar sobre la inmensa responsabilidad que tienen frente al país y su electorado. Para poner un solo ejemplo. En los recientes foros, congresos y talleres que se vienen desarrollando en las diferentes regiones del país para sacar adelante el pacto por el sector agropecuario, los grandes ausentes han sido ustedes.

Llegó el momento de ponerse a trabajar de la mano con el ministro de Agricultura, los gremios de la producción nacional, productores y empresarios del campo para diseñar una política de Estado que exprese cuál es la visión que tenemos de la Colombia agropecuaria en el mediano plazo y cuáles son los caminos que, como país, debemos recorrer para el logro de tales metas. Por Dios!, se trata de articular conocimientos y esfuerzos para enfrentar los problemas coyunturales de este sector importante de la economia del pais. 

Como diría alguien. “El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas"

P/D: Las oficinas esta semana parecían unos jardines infantiles. Por razones laborales, económicas o de cualquier otra índole, no todos podemos darnos el lujo de viajar. Comparto con Annie de Acevedo, que “si ponemos todo esto en una balanza, es más lo que se pierde en educación y bienestar familiar que lo que se gana en turismo”.  

@indadangond

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Indalecio Dangond B.

Medidas urgentes

La Línea Negra

El próximo contralor

El estado de las cosas

Una mesa agrícola