Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria
Horizontes

Lucha contra una cultura de corrupción

La consulta anticorrupción, aunque no fue aprobada, es un llamado de toda la sociedad colombiana a la transparencia y a la necesidad de mayor educación ciudadana en valores. Los resultados de la votación muestran un cansancio de la gente. Son numerosos los casos en que los recursos públicos no son bien ejecutados, no hay un control eficiente y los funcionarios del Gobierno y miembros de las corporaciones públicas no hacen bien su labor. Y si bien esta es una parte del problema en la que puede haber corrupción, hay que ir más allá. Es esencial tener un panorama más integral y analizar lo que pasa en otros sectores del Estado, en cargos medios y bajos, el papel del sector privado y ver la cultura que se ha impuesto y desarrollado, que en muchas ocasiones va más allá de las mismas relaciones con el Estado.

Habría que empezar por tener mayor educación ciudadana, promover valores, respetar y temer la ley, y es ahí donde la necesidad de tener una justicia eficiente y ejemplarizante es fundamental. Esto tiene que ser parte del sistema educativo, el joven debe ser respetuoso de sus semejantes y de las normas. Hoy en día vemos estudiantes que hacen trampas y pagan para que los suplanten en sus exámenes, como pasó por ejemplo con los estudiantes de Ser Pilo Paga en el Magdalena. Y es que nos empieza a ganar la cultura de la trampa, del fraude y del atajo no solo en los jóvenes, sino en toda la sociedad

Igualmente, cada día oímos a personas que dicen que al hacer un trámite o solicitar un permiso el funcionario público manifiesta que si le pagan un extra se acelera el proceso. ¿Cómo vamos a controlar al que no hace su trabajo como debe ser y simultáneamente a quienes pagan? Hay soluciones. Un ejemplo es sistematizar los trámites, y la Contraloría tiene que ejercer un control sobre el trabajo y la gestión. Las denuncias ciudadanas de lo que está pasando para que se investigue al funcionario son fundamentales. Otros casos suceden, por ejemplo, en construcción: el privado paga para que sean flexibles con la norma, para que le autoricen más metros. O también están aquellos que usan menos hierro en la estructura. Son múltiples los casos que podemos mencionar en distintos sectores en ambos lados: privado y público.

Las leyes son importantes y los proyectos que tanto el Gobierno como los congresistas presentarán ante el Congreso son fundamentales y complementarios, pero ahí también es de vital importancia que la ley y la justicia sean implacables.

Ha sido buena la convocatoria del presidente con todas las fuerzas políticas para atacar la corrupción, presentar proyectos y hacer la reforma a la justicia, pero igualmente es importante complementar con un plan que identifique los distintos focos de corrupción, incluyendo el sector privado y la sociedad civil. En resumen, es fundamental un programa educativo con más pedagogía, controles efectivos y una acción rápida y eficaz de la justicia.

 

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