Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria
Horizontes

Luis Carlos Sarmiento Angulo

Nadie es profeta en su tierra y nadie es perfecto. Hay excepciones y ojalá hubiera más. Usar el sentido de la benevolencia como efecto multiplicador es algo extraordinario. Agradecer en su propia tierra donde lo han visto crecer es la mayor gracia que se pueda tener. Devolver lo que recibimos y hacerlo con creces. Eso es lo que ha hecho Luis Carlos Sarmiento Angulo.

Él ha hecho muchas obras y tareas por nuestro país, hoy más cuando ha anunciado la creación del CTIC, el Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer, que tendrá más de 100.000 m², con 12 clínicas para el tratamiento de distintos cánceres, laboratorios avanzados en investigación, pero ante todo será un proyecto de naturaleza social y de vocación de servicio, que parte de una visión filantrópica. Esperanza y equidad es su lema.

El cáncer es un enemigo que no mira sexo, edad ni situación social. Cuando llega, llega y hay que tratarlo y erradicarlo, además de prevenirlo, y requiere de la bondad y solidaridad de todos. Cada año, en Colombia se diagnostican 71.000 nuevos casos de cáncer y se estima que hay más de 300.000 personas en tratamiento. De estos, alrededor de 33.000 mueren. Es así como este centro será para todos y será pionero en tecnología, tratamiento e investigación sobre cáncer no sólo en Colombia, sino en la región. Tendrá un concepto de integralidad (comprehensive) que se centra en el paciente por la atención y asistencia integral, tecnología de punta integrada a la atención y la investigación.

Luis Carlos Sarmiento ha tenido múltiples preocupaciones por el país y ha invertido tiempo y recursos en ellas: la vivienda fue la primera, por la justicia con la que invierte en proyectos de investigación y reformas para su mejoramiento; la educación con la entrega de una sede de Ingeniería para la Universidad Nacional y Colfuturo, entidad que presidió por más de 20 años y que ha enviado a más de 13.000 estudiantes al exterior para estudios de posgrado, y la salud, en la que ha apoyado diversas instituciones públicas. Quiso siempre un hospital y ahora se ha vuelto un sueño hecho realidad.

Esta es una gran obra, estamos seguros de que servirá de motivación para que haya más grandes sueños filantrópicos en nuestro país que se conviertan en proyectos de esta envergadura.

 

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