Por: Antonio Casale

Luz en el camino

¡Qué semana de reflexión esta! Que sirva para encontrar la luz al final del camino en varios frentes deportivos. Se espera la ratificación de José Roberto Arango como facilitador en el proceso de recuperación de Millonarios. Unos pocos detalles faltan para que se anuncie oficialmente.

José Roberto Arango es un empresario exitoso que ha logrado sacar de la quiebra a empresas como Coltejer y Acerías Paz del Río. Fue mano derecha del presidente Uribe en su primera administración. Su hoja de vida empresarial suena interesante para ser el encargado de intervenir con éxito a este enfermo terminal que busca salvarse.

Pero no todo es color de rosa en el futuro azul. La historia dice que la mayoría de empresas que ha tomado la DNE para administrar después de haber sido incautadas han terminado desapareciendo. Por otra parte, el fútbol es un negocio bien complejo, mucho más que el de las telas, puesto que no se ha terminado de legalizar. La cantidad de dinero de dudosa procedencia que aún corre por debajo del piso en el fútbol colombiano hace más difícil sacar adelante a un club deportivo que, a pesar de todo, tiene que obrar con transparencia absoluta.

Parte de la solución es que se vayan López y García. Pero lo más importante es que el equipo quede en buenas manos. Porque desde que tengo uso de razón he escuchado por la radio repetir los mismos adjetivos calificativos en contra de otros presidentes como Franco, León, Feoli, Santos y demás. Esta crisis comenzó cuando se le vendió el alma al diablo y Millonarios cayó en poder de la mafia. Hoy se toca fondo, pero la historia ha demostrado que sí se puede. De manera que la DNE, a través de su facilitador, tendrá la difícil tarea de sacar este barco a flote y de paso hacerle un bien al fútbol colombiano. ¿Cómo? Presionando en el alto gobierno para que la ley que permite que los clubes sean sociedades anónimas se apruebe lo antes posible, pues sólo así veremos la luz al final del túnel.

Por lo pronto, reconforta ver la manera como Millonarios ganó el clásico 259. Se demostró que en el fútbol, como en la vida, no hay imposibles.

 

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