Por: Hernán Peláez Restrepo

Luz y sombra

En su última presentación con la selección de Colombia, Totono Grisales ingresó en el segundo tiempo y logró desenredar el juego y contribuir al triunfo ante Argentina, porque siempre fue un jugador de gran movilidad, de esos llamados de ida y vuelta y con facilidad para meter pases y cambios de frente a distancia.

Por razones respetables, decidió quedar ‘congelado’ en los seis meses que vienen, para quedar en definitiva con sus derechos deportivos. Por su edad, existe un riesgo en el regreso, perderá ritmo de juego, así entrene a diario, haga ejercicios fisicoatléticos y quizás juegue partidos entre amigos, sin ignorar riesgo de lesiones.

Pero Totono siempre sostuvo relaciones tormentosas con la dirigencia deportiva, ya fuera la de San Lorenzo, Barcelona de Guayaquil, Colón de Santa Fe, aunque curiosamente los hinchas de todos los equipos donde trabajó lo aplaudieron y hoy lo extrañan. Ojalá haya elegido bien el camino, porque además es una persona sana, casi que ingenua.

Contrastando con Totono, se da el caso de jugadores que salieron desconocidos para nuestro fútbol y a pulso ganaron nombre y reconocimiento. Quizás los más destacados hayan sido tres jugadores. Tressor Moreno, que de un torneo amistoso en Pereira apareció en Alianza Lima y  allí se apoyó para pasar por equipos nuestros y hoy disfrutar de reconocimiento en México.

Vladimir Marín, alineaba en un equipo del ascenso en Antioquia, un día llegó una selección boliviana a entrenar por esas tierras y alguien lo vio y de allí pasó a Bolivia. Comenzó a jugar y no solamente en Brasil, Argentina y hoy en Libertad de Paraguay, reconocen su estilo, sus remates en tiros libres, su entrega y la velocidad para pasar al ataque. Y el tercero, quizás el más relevante en esta historia, es Carlos Alberto Sánchez, a Montevideo arribó en medio del anonimato y con las ilusiones de salir adelante. Y así fue, con su juego en el medio campo, despertó interés en equipos grandes uruguayos y una recomendación de Julio Comesaña permitió ir descubriendo una pieza fundamental para la selección de Pinto hoy en día. La historia para él continúa en Francia y por ahora no habrá chance de traerlo al fútbol nuestro.

Tres casos y seguramente hay más, de jugadores empeñados en buscar opciones de trabajo en el exterior y las aprovecharon. Estos ejemplos son la luz en el fútbol colombiano. Lo de Totono es la sombra.

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