Por: Óscar Alarcón

Macrolingotes

En los EE.UU. diseñaron la figura del vicepresidente y allá no han tenido problema, a pesar de que Marshall, cuando fue elegido por Wilson para ese cargo, se definió como "un hombre en estado cataléptico" que tenía plena conciencia de cuanto estaba sucediendo a su alrededor, pero carecía de herramientas para intervenir.

Entre nosotros, en cambio, los vicepresidentes nos han dado más de un dolor de cabeza. Nunca en más de doscientos años ha habido un incidente que ponga en peligro las instituciones estadounidenses, de pronto porque ellos están acostumbrados a que quien se desempeña como tal, en el Estado como en cualquier empresa, es alguien que sabe ser discreto y guardar su lugar. El vicepresidente de Coca Cola o el de General Motor sabe esperar, ser paciente y está seguro de que en algún momento le llegará su turno. Los vicepresidentes de la nación han garantizado una estabilidad en las ocho ocasiones en que se ha producido la vacancia presidencial.

Pero toda regla tiene su excepción. Uno de los vicepresidentes norteamericanos de ingrata recordación para los colombianos es Theodore Roosevelt, quien asumió en 1901 cuando asesinaron a William McKinley. Éste era partidario de hacer un canal interoceánico por Centroamérica, en Nicaragua, y la decisión estaba prácticamente tomada pero, al producirse su muerte, el reemplazo se inclinó por hacer esa obra por Panamá, con los resultados que conocemos. Cuentan que a Roosevelt le gustaba ser el centro de atención en toda reunión, “se empeñaba en ser la novia en cada matrimonio y el cadáver en cada funeral”. Fue el mismo de la célebre frase: “I took Panama”.

En esos episodios de Panamá hubo otro personaje colombiano, también se ingrata recordación, fue otro vicepresidente, José Manuel Marroquín, quien llegó por otros medios a la Presidencia, como se acostumbra en las “banana republics”. Este con el apoyo de los generales y Roosevelt gracias al General Electric y al General Motor.
De todas maneras, entre los dos vice, que entre Angelino y escoja.

 

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