Por: Óscar Alarcón

Macrolingotes

HACE CIEN AÑOS MÉXICO INICIÓ una revolución en contra de la reelección. Porfirio Díaz gobernaba desde hacía 24 años, en medio de la ambición, la ostentación y la pompa. Era conservador y de gobierno totalitario.

El general Rafael Reyes, en Colombia, lo admiraba tanto y en su deseo de emularlo, también quiso la reelección indefinida y para parecerse a él se dejó los bigotes con puntas hacia arriba como nos lo muestran las fotos y los óleos de la época, que aún perduran.

Tenía Díaz una prensa amordazada y un Congreso de bolsillo hasta cuando en 1910, hace cien años, Francisco Madero inició un movimiento antirreeleccionista, al que se le sumaron después Pancho Villa, Emiliano Zapata y tantos otros que terminaron peleándose entre sí. Sólo lograron triunfar diecisiete años después, cuando se expidió la Constitución de 1917 que con muchas reformas aún rige. Fue esa una verdadera revolución que tenía una frase por consigna, la cual todavía se usa en la correspondencia oficial, “Sufragio efectivo, no reelección”.

Al iniciador de la revolución, Francisco Madero, lo mandó a asesinar en 1913 el gobernante del momento, Victoriano Huerta, y hubo tanta inestabilidad y tantas guerras que entre el 19 de febrero de ese año y el 1° de diciembre de 1920 se proclamaron diez presidentes, entre los cuales uno de cuatro semanas y otro de cuarenta y seis minutos. La normalidad sólo se logró  cuando asumió Álvaro Obregón en 1920. La Constitución ya establecía la Presidencia de cinco años, sin ninguna clase de reelección. Y se puso en práctica algo también nefasto, la dedocracia, donde el mandatario en ejercicio escoge su sucesor. Esto, afortunadamente, no ha operado últimamente.

Quién sabe qué nos hubiera deparado la reelección negada por la Corte Constitucional. De pronto a la frase de la revolución mexicana le habrían cambiado el lugar de la coma: “Sufragio efectivo no, reelección”. Y el PRI no significaría Partido Revolucionario Institucional, como lo es en México, sino Partido de la Reelección Inmediata.

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