Por: J. William Pearl

Macron

Con tan sólo 39 años Emmanuel Macron asumió la Presidencia de Francia. Hace apenas unos años nadie lo conocía y parece ser que muchas democracias están buscando caras nuevas para que los gobiernen. Macron, quien dio un giro a la manera de moldear la economía francesa pues siendo ministro de Economía confirió una gran oportunidad a la empresa privada, a la cual calificó de “motor de la economía”, y le dio relevancia sobre los empleados. Con su actitud se puede pensar que es un presidente con ideas de derecha. En Francia lo que conocemos como izquierda en esas latitudes no lo es tanto, los franceses son más extremos.  Es “socioliberal” y se impuso ante Marine Le Pen, candidata de extrema derecha con un 66,1 % de los votos, frente a un 33,9 %. ¿Actuará como un gobernante que tiende a la derecha o se transformará en un líder de la corriente de izquierda extrema?

Su corta edad hace que no tenga mucha experiencia y esta es muy importante por cuanto el transcurso de la vida es lo que nos lleva a tenerla y a ser asertivos. No digo una decisión como lanzar una bomba atómica, en la que participan muchas personas. Una que tome sobre el rumbo del país en cuanto a asuntos económicos, de salud o educación. Francia está complicada en su economía, principalmente por el desempleo, que en el 2016 era de 3 millones y 1 de cada 4 desempleados provenía de los jóvenes. La economía francesa se basa principalmente en la industria de las telecomunicaciones, construcción, servicios y el sector automotriz.

En julio 11 y 18 se darán las elecciones parlamentarias en Francia y si Macron quiere gobernar con tranquilidad es imperativo que triunfe, fácil no será, pues los votantes tienden dar poder, pero no todo. Tiene que hacer su mayor esfuerzo, de lo contrario tendrá que negociar con Marine Le Pen, y para poder gobernar y marcar una diferencia tiene que no tener que negociar con nadie lo que propone y quiere implementar en su agenda de gobierno.

Édouard Philippe, miembro del ala moderada de la derecha francesa, fue nombrado como primer ministro, y en su posesión afirmó: “Soy un hombre de derechas”. Macron busca dar con este nombramiento un balance a su gobierno para que la mayoría de la población se sienta representada. Pues el ala de Marine Le Pen y lo que representa no están muertos, es más, ella se lanzará como candidata en las elecciones parlamentarias para imprimir aún más fuerza a la votación.

Macron tiene en este momento la mitad del poder, el esfuerzo que tiene que hacer estos días es aprovechar su popularidad y el miedo que tienen los franceses a una salida de la Comunidad Económica Europea, además de una lucha interna contra quienes no son de origen occidental logró que ganara las elecciones. Si Macron se vuelve un líder cada vez más de extrema izquierda será por cuanto Marine Le Pen adquiera más fuerza y apoyo popular. Todo depende de cómo voten los franceses en las parlamentarias y el rumbo que quieran otorgarle a Francia. Se sabrá en pocos días qué rumbo tomará Francia, pero ya es un hecho que la potencia mundial no se saldrá de la Comunidad Económica Europea y eso es un gran logro.

 

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