Por: Columnista invitado

Más allá de los indicadores parciales

Durante los últimos meses, Colombia ha estado en el foco de la opinión pública por su supuesta vulnerabilidad ante paradas súbitas de capitales o crisis financieras.

Los análisis realizados por The Economist (septiembre 21 de 2013) y Wells Fargo (Developing Economies and Crisis Vulnerability, octubre 30 de 2013) dejan a Colombia como uno de los países más vulnerables en el mundo emergente en los dos escenarios, respectivamente.

En The Economist, luego de una corrección del índice por errores de cálculo, Colombia se ubica como el cuarto país más vulnerable de la muestra. Al analizar los cinco indicadores que constituyen el índice se puede ver que la combinación de déficit en cuenta corriente, menores reservas internacionales, crecimiento del crédito, devaluación y elevada apertura financiera, ubican al país en la parte superior. En el caso de Wells Fargo, Colombia es el país más vulnerable a una crisis financiera por una combinación de bajas reservas internacionales, elevada apreciación desde 2009, crecimiento del crédito al sector privado por encima del PIB nominal y déficit moderado de la cuenta corriente.

En esta nota quiero hacer un llamado de atención ante la necesidad de ver más allá de los indicadores que se presentan en estos estudios. Conclusiones precipitadas sobre los países pueden ser muy dañinas, en especial ahora que el mundo es más austero en términos de liquidez y más discriminatorio en términos de valoración de riesgos. En general, los dos trabajos hacen un análisis muy parcial y dejan de lado variables fundamentales que pueden predecir mejor la posible respuesta positiva del país ante choques. Por ejemplo, no consideran el origen del déficit en cuenta corriente basado en un aumento de la inversión y no del consumo, ni el tipo de financiación de la cuenta corriente basado en flujos de inversión extranjera directa. Tampoco se detienen en la casi inexistencia de descalces cambiarios de los agentes locales y la existencia de la línea flexible del FMI.

 Respecto al segundo trabajo, parten de los datos de 2009 y por tanto diluyen los ajustes recientes en los indicadores: las reservas internacionales han crecido cerca del 15% en 2013 y el crecimiento del crédito se ha moderado considerablemente.

Con esto no quiero decir que Colombia está blindada, pero sí que es necesario ver más allá y considerar los determinantes detrás de los indicadores y la evolución reciente para dar un juicio estructural sobre el país.

* Economista jefe del BBVA.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Columnista invitado

Cómo salvar a Venezuela

Matar a la madre

Elogio al tendero

Los indeseables de Europa