Por: Catalina Uribe Rincón

Más allá de Uribe y Petro

A tres meses de las elecciones a la Alcaldía de Bogotá empiezan los acuerdos y los rumores de alianzas entre candidatos. Hasta hace poco circularon noticias y cadenas de WhatsApp anunciando la “alianza entre Claudia López y Petro”que ya fue desmentida. También ha causado conmoción el apoyo del Centro Democrático a Miguel Uribe. No solo por la mala costumbre que tiene el partido de abandonar a sus candidatos cuando van perdiendo (recordemos la soledad de Pacho Santos), sino porque Miguel Uribe es ahora “el candidato de Uribe”.

Y así, otra vez, unas elecciones se están definiendo en términos de Petro y Uribe. Como si nos faltara imaginación, justamente cuando aparece un candidato joven y una candidata no tradicional, las tendencias de Twitter son #ClaudiaSinPetro o #UribeConUribe. Otros muy convencidos aseguran: “Miguel Uribe perdió porque desde hace mucho Álvaro Uribe no pone un candidato en Bogotá”. ¿No pone? ¿Tan poquito peso le damos al pensamiento de la ciudadanía? Y sí, Álvaro Uribe y Gustavo Petro son pesos políticos significativos, y su apoyo influencia votantes y mueve masas, pero tampoco absorben la totalidad de los deseos e intereses de los colombianos.

Aun así, el país parece estar dividido en dos grupos de votantes: por un lado, están los que votan por el que diga Uribe o el que diga Petro; por el otro, están los puristas que deciden no votar por un candidato que les gusta si éste se alía con quien les disgusta. Así, he oído ya: “Yo voto por Claudia, pero sólo si no se alía con Petro”. ¿Cómo puede acaso un gobernante dirigir un país tan diverso sin alianzas? Los candidatos inmaculados no sólo se quedan sin margen de maniobra, sino que son incapaces de representar a la ciudadanía. Los colombianos somos distintos, muy distintos. Una política binaria aniquilaría nuestra diferencia.

Las alianzas no son amistades. No se tratan de identidad y cercanía. Las alianzas son acercamientos temporales con objetivos delineados. Y esto, además, no es una concesión pragmática. Lo ideal no es que todos estemos de acuerdo en todo. Lo ideal es sólo que haya una ciudadanía involucrada. Y si hay una ciudadanía involucrada, habrá muchas ideas, y si hay muchas ideas tendrá que haber muchas alianzas. Aprovechemos, mejor, que, por fortuna, los candidatos a la Alcaldía parecen desenvolverse con más independencia y autonomía que nuestro presidente.

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2019-07-25T00:00:53-05:00

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2019-07-25T00:15:02-05:00

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