Por: Uriel Ortiz Soto

Más legislación y menos politiquería

Hace más de quince días se inició el primer período de sesiones ordinarias del Congreso de la República del 2009.

A la fecha todo se diluye, vienen las vacaciones de semana santa y nada que se avanza en los proyectos propuestos por el Gobierno a su consideración. Esperamos que los padres de la patria, en lugar de dedicar tiempo tan precioso a reuniones politiqueras y baladíes que a nada conducen, sean conscientes de la grave situación que se está presentando en diferentes instancias de la vida nacional, y precedan con inteligencia, sabiduría y responsabilidad, a aportar soluciones viables y concretas.  Son varios los temas de diversa índole que deberían estar abordando, que no dan espera, puesto, que, quienes padecen tan angustiosas necesidades provocadas por todo tipo de situaciones adversas, se encuentran en medio de la angustia y la desesperación. Es conveniente enumerar varias de ellas, con la esperanza de que se les de prioridad en la agenda legislativa que se inicio el pasado 16 de marzo:

1º- La racha de desempleo, que se está viniendo encima, merece toda su atención para que en coordinación con los organismos de competencia y la empresa privada, se adopten planes de contingencia, para evitar que, miles de Colombianos colapsen víctimas de la desocupación y cientos de jóvenes, tengan que desertar de las universidad, con el grave peligro de ser enganchados por los laberintos de la drogadicción y la delincuencia organizada.

2º- El problema del desplazamiento provocado por la violencia, es tema de nunca acabar, se han invertido miles de millones de pesos en proyectos productivos, sin embargo, el problema continúa igual. Por esta causa, miles de compatriotas continúan emigrando  a las ciudades a fortalecer los cinturones de miseria. A este problema hay que darle solución adecuada, sin que ello  implique, ejercer el paternalismo de Estado, - que a decir verdad, agrava más el problema-, Lo más vergonzoso es que el Gobierno, está quedando muy mal con los países que aportan a tan noble casusa, puesto que muchas de las donaciones aportadas se han esfumado, al ser asignadas a organizaciones fantasmas u organizaciones de papel.

3º- Los escases de alimentos, jalonados primordialmente por el mal manejo de nuestra agricultura, y por el fenómeno del cambio climático, se, ve venir, golpeando primordialmente las clases campesinas y la canasta familiar de todos los Colombianos. Se requiere por tal motivo, que se adopten medidas urgentes que luchen contra la especulación y el acaparamiento, práctica delincuencial ejercida por comerciantes mayoristas inescrupulosos, que con el ánimo de enriquecerse en medio de la crisis, no tienen la más mínima vergüenza de crear mediante prácticas deshonestas, el llamado pánico económico.    

4º- Los deudores hipotecarios, que luchan justificadamente para salvar su vivienda familiar de la voracidad de las instituciones financieras, se han convertido en el más doloroso drama de millones de compatriotas, que, después de haber cancelado hasta dos y tres veces su costo, son despojados de ella, bajo la mirada indiferente del gobierno. Considero que el Congreso de la República, como en su momento lo hizo con los reportados en las centrales de riesgo, debería de una vez por todas buscar una solución definitiva. No olvidemos que son millones de personas las afectadas, que se encuentran organizadas en diferentes asociaciones,  dispuestas a dar la batalla final, aún a costa de su propia vida, en caso de ser lanzadas a la calle con sus familias. Ya hemos visto, cómo varias diligencias judiciales han debido suspenderse por la actitud violenta de las víctimas del desalojo, siempre acompañados por la solaridad de quienes esperan les llegue su turno para enfrentar tan dolorosa situación. No olvidemos que estas injusticias son aprovechadas por organizaciones extremistas y criminales que no pierden oportunidad para pescar en rio revuelto.

5º-El drama de los ahorradores de las pirámides, es otro tema que hay que darle solución adecuada y de cara a un proyecto gran envergadura social. Si bien es cierto que el gobierno, tenía que desactivar tan lucrativo, pero nefasto negocio para la economía del país; también lo es  que se demoró mucho tiempo para tomar los correctivos necesarios. 
 
Indudablemente que para dar solución adecuada a cada uno de estos problemas, no se requiere que pasen por el Congreso de la República, pero sí, que tengan el concurso de  Senadores y Representantes, para que aboguen ante los poderes centrales por sus regiones, muchas de ellas anegadas por el hambre, la miseria, y ahora viviendo en medio de lodazales ocasionados por las continuas lluvias. Lamentablemente nuestros Legisladores en el período que acaba de iniciarse, y en los que preceden antes de las elecciones del 2010, se dedicarán más al tema del Referendo reeleccionista y de su continuidad en la máxima Corporación Legislativa; que, por los problemas del país.

Pero no se les debe olvidar que con todo lo que ha sucedido con el desprestigio del actual Congreso; muy seguramente la opinión nacional, votará con más conciencia teniendo en cuenta el voto programático.

Comunidad y Desarrollo

urielos@cable.net.co

 

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