La importancia de los archivos para construir la verdad del conflicto armado

hace 38 mins
Por: Felipe Jánica

A maximizar el bienestar

Cuando se habla de bienestar no sólo se habla en términos económicos. No siempre el retorno de inversión es para una parte sino para los interesados claves (stakeholders). Si se trata entonces de satisfacer a todas las partes, debemos esforzarnos por buscar el máximo beneficio para todo. Maximizar el bienestar a todas las partes es tarea de los empresarios y de los estados. Para lograrlo se necesita sólo una cosa: Las ganas de hacer un negocio con productos o servicios de buena calidad y que éstos trasciendan.

Es común que un negocio sea exitoso. Pero saber qué significa el éxito es quizá el verdadero sentido de los negocios. Puedo inferir que hay negocios que sólo buscan beneficios para sus dueños. Hay otros que no sólo tienen beneficios para sus dueños sino que se satisfacen con la necesidad inmisericorde de ciudadanos humildes, o incluso se aprovechan de los consumidores. Lograr encontrar que el negocio que se emprenda tenga un buen fundamento y trascienda de manera positiva en la sociedad es lo que al final del día hace que el negocio sea perdurable en el tiempo.

Buscar un negocio con un propósito es un buen inicio para tener un negocio perdurable. Lograr encontrar no sólo la motivación sino el producto o servicio perfecto es cuestión de tiempo. Pero para poder emprender negocios perdurables no basta sólo con los intentos sino por perseguir ese sueño y lo más importante cómo ese sueño puede transformar y trascender en una sociedad de consumo como la actual. Más allá de los propósitos de los negocios se debe buscar que los productos o servicios trasciendan positivamente en los consumidores.

Pensar en propósitos de negocio que eduquen a los consumidores por la senda de las buenas costumbres, podría ser la nueva tendencia que la globalización de mercados necesita. Dejar de pensar en el beneficio propio y lograr que existan negocios responsables no sólo con el medio ambiente sino con sus interesados claves será la máxima en pro de la perdurabilidad y la relevancia de los negocios. Las tendencias en materia de innovación atadas a emprendimientos deberían ser diferenciadas y no disruptivas necesariamente. Un negocio disruptivo no necesariamente podría ser sostenible en el tiempo si no trasciende de manera positiva en la sociedad. Así las cosas buscar un negocio que no sólo sea disruptivo sino diferenciado y que trascienda en el mercado conducirá a la maximización de beneficios para todos los interesados claves.

El siguiente paso es hacer que ese tipo de negocios logre se longevo. Esta consideración es necesaria tenerla en cuenta porque tarde que temprano los negocios, así como la vida tendrán su fin. La misión de un buen emprendedor, empresario o gobernante es hacer que los negocios alarguen su vida. Para ello deberá reinventarse de manera constante, incluso cuando su objeto social sea exitoso. Cuanto más se innove y se piense en la renovación más longeva será la empresa.

La tarea entonces de los empresarios y de los dirigentes de estado será la de promover el emprendimiento sostenible. En la medida que existan mejores y más negocios con buenos propósitos, es decir esos que buscan el bienestar para todas las partes interesadas, mejor desarrollo económico y social se logra. Propulsar ideas innovadoras con este tipo de sentido conducirá a los desarrollos económicos perdurables. Para lograrlo es necesario que exista un acompañamiento del Estado, especialmente en materia de formación de habilidades, para ello es necesario una reforma estructural de Estado donde su principal caballo de batalla debe ser la educación.

 

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