LosPetitFellas y su pequeño universo

hace 56 mins
Por: Ana Cristina Restrepo Jiménez

'Mea culpa'

“¿Cuántas víctimas vietnamitas calcula que hubo durante la Guerra de Vietnam?”, preguntó un estudio de la Universidad de Massachusetts a algunos consumidores de noticias de televisión durante la crisis del Golfo Pérsico. En el texto ‘Media control’, Noam Chomsky recuerda: “La respuesta promedio que se daba era en torno a 100.000, mientras que las cifras oficiales hablan de dos millones, y las reales probablemente sean de tres o cuatro millones”. Entonces, el mismo cuestionario propuso la reflexión: “¿Qué pensarían de la cultura política alemana si hoy se preguntara por la cantidad estimada de judíos caídos en el Holocausto y la gente respondiera 300.000?”.

Esta breve anécdota, tan provocadora, es una excusa para pensar en la responsabilidad de los medios de comunicación en la creación de percepciones de la realidad. En su papel como vehículo de propaganda. (También serviría para considerar la educación, pero sería asunto de otra columna).

Aunque las circunstancias históricas y culturales son distintas, los medios en Colombia tienen un problema común con el caso expuesto por Chomsky: la aproximación al foco de la noticia.

¿Cuáles son los mecanismos que llevan a los medios a convertirse en soldados de una causa?

Una de las grandes críticas durante la reciente campaña electoral recayó sobre el periodismo y su apoyo, obvio o camuflado, al presidente-candidato.

¿Qué podemos decir de la sobreexposición mediática?

A través del diseño de la agenda informativa y su jerarquización (extensión, ubicación, duración y prioridad que se le da a cada noticia) dirigimos la mirada de buena parte del público.

Desde hace más de 12 años los medios colombianos caímos en la trampa de hacer girar la actualidad nacional en torno a la misma persona. Sí, fue gobernador de Antioquia; sí, fue presidente; sí, pronto se posesionará otra vez como senador (vitalicio, probablemente); pero, ¿por qué tiene que ser el centro, nada democrático, de la información?

Es un comunicador aplicado. Nosotros, su megáfono.

La tercera reacción registrada por los medios después del anuncio del resultado de las elecciones fue la suya. Y como el vértigo mediático no da espera para la lógica reflexiva de un intelectual, abrimos los micrófonos a la reactividad. A la liebre que primero salta. (Otros tres expresidentes metieron la cucharada en esta campaña: César Gaviria, Andrés Pastrana y Ernesto Samper… a quién le importan).

Comienzan cuatro años de su efervescencia, del uso del sufrimiento ajeno para su beneficio político, de sus irresponsables intentos para desestabilizar el país a través de la incitación de las Fuerzas Armadas, de sus siempre oportunas (para él) cortinas de humo. De un discurso agotado.

Olvidamos educar para dedicarnos a entretener. Lo más deplorable es que hemos convertido el entretenimiento en propaganda política. Del líder natural del Centro Democrático sólo debería interesar el desarrollo de las investigaciones en su contra.

Como padres primerizos, los medios de comunicación colombianos les hemos dado toda la atención a las pataletas en público del pequeño tirano de la casa. He ahí a nuestro engendro.

 

*Ana Cristina Restrepo Jiménez

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Ana Cristina Restrepo Jiménez