Conversatorio de Colombia 2020

hace 4 horas
Por: Mario Morales
El país de las maravillas

Medios pasajeros

Los síntomas son cada vez más preocupantes. El mercado negro que rodea las redes sociales, los seguidores fantasmas, las mal llamadas noticias falsas, el derrumbe del mito de los tales influenciadores, la disminución de usuarios por desconfianza o fragmentación, los números rojos en los estados de pérdidas y ganancias, y el anuncio de grandes empresas de retirar la pauta en esas plataformas por la contaminación creciente son algunos de los fenómenos que avizoran con hacer explotar la burbuja de los medios sociales tal y como los conocemos hasta ahora.

Esa burbuja, que hace una década amenazó con arrasar las formas conocidas de comunicación masiva y prometía el retorno al paraíso perdido de la aldea global, parece tambalear por las dinámicas corrosivas que la carcomen desde adentro. Con ella arrastra sueños frustrados como el de una nueva forma de hacer política o activismo social, que han quedado en entredicho por la vulnerabilidad, como lo están aprendiendo hoy los estadounidenses con la presunta incidencia rusa que enrareció el ambiente y terminó decidiendo a nombre dizque de la ciberdemocracia. De que los algoritmos parecen más importantes que las ideas, supimos en Colombia con el plebiscito. Ojalá lo recordemos en estas elecciones.

De todas las expectativas generadas desde el nacimiento del “social media”, que no se han podido concretar y quedaron en estado de procuración, la que más juega en su contra es la de la confianza que, como sabemos, es la que genera hábito y audiencias fieles. Los usuarios saltan sin remordimientos de plataforma en plataforma, en medio de la fatiga por el uso inadecuado del lenguaje y las aplicaciones, la conversación viciada y las trampas que frecuentemente se vienen descubriendo; y terminan por volver a lo “analógico”.

Llevados por cifras infladas o malintencionadas acerca del consumo, preocupa también que los medios tradicionales estén más empecinados en mimetizar, replicar y hasta recomendar las prácticas de esos medios digitales en vez de fortalecer los estándares de calidad que han mantenido de pie al periodismo, la ficción y las buenas historias durante siglos.

Las redes sociales pasarán, pero la necesidad de confiar y creer no pasará.

www.mariomorales.info y @marioemorales

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Morales

Diez razones, 100 días

Esos oscuros intereses

Somos mayoría

No los toman en serio

Constructores de ruinas