Por: Gonzalo Silva Rivas
Notas al vuelo

Mejorando la talla

Todo parece indicar que por fin Eldorado dispondrá de una lujosa sala de espera, del corte de las que existen en los principales aeropuertos de mundo. Se trata de un exclusivo refugio de 1.700 metros cuadrados y $9 mil millones de inversión, que empieza a levantar vuelo y espera inaugurarse a inicios de septiembre, previo a la visita del papa Francisco y su comitiva.

El moderno VIP Lounge estará localizado en el nivel de llegadas del muelle internacional y contará con diversos ambientes. Permitirá disfrutar la experiencia de un fastuoso club dentro de elegantes y sosegados espacios durante 24 horas al día. Las características de su diseño y la calidad de los servicios que prestará, algunos de ellos de cortesía, lo ubican en la esfera de las suntuosas propuestas que en las grandes terminales identifican a líneas aéreas del prestigio de Lufthansa, Singapore, Emirates o Turkish Airlines. El cronograma para iniciar el montaje de su estructura modular viene avanzando.

Los beneficiarios serán los pasajeros de clases primera y ejecutiva de las compañías afiliadas mediante convenios corporativos, y quienes adquieran membresía o paguen tarifa de ingreso.  Descargar estrés y renovar energías antes de abordar el vuelo no será misión difícil, dentro de un ambiente seductor, que incluye mobiliario reclinable, buffet, bar, spa, ducha, peluquería, biblioteca, ascensor e internet, junto a salas de relax, cine, televisión, golf virtual, juegos infantiles y confortables recintos privados para conferencias y reuniones empresariales.

Pese a que Eldorado ofrece tres confortables salones VIP, dos para el servicio de Avianca y sus aliadas y otra para Latam, con la apertura del VIP Lounge, operado por la firma Dorado VIP SAS, la terminal internacional se integrará a la filosofía global de los servicios de lujo, en la que los pasajeros, tratados “entre algodones”, son el único foco de atención. Esta propuesta será replicada por la misma firma a otros aeropuertos nacionales y de países vecinos.

La experiencia de una suite de cinco estrellas, semejante a la que se brinda en aeropuertos como los de Doha, Dubái, Fráncfort, París, Nueva York o Moscú, pone en blanco y negro las tradicionales salas de espera, en particular las corrientes, que resultan desapacibles y atestadas. Fenómeno que se registra en el aeropuerto bogotano por el acelerado crecimiento de pasajeros. Durante el último año el muelle internacional movilizó nueve millones de personas.

Eldorado, calificado como el primer aeropuerto de América Latina por la consultora privada Skytrax, que lo sitúa en el puesto 46 en la lista de los “100 mejores aeropuertos del mundo”, sigue cumpliendo su proceso de modernización. Pese a su propensión de quedarse corto ante el aumento de las operaciones aéreas, el servicio de espacios glamurosos, donde los viajeros pueden relajarse de la fatiga de los viajes y de la monotonía de las instalaciones aeroportuarias, lo encumbra hacia los requerimientos de una industria cada vez más exigente y competitiva.

En las urbes modernas los aeropuertos son referentes de marca e indicadores de desarrollo. En algunos países van camino a transformarse en pujantes “aerotròpolis”, donde la vida comercial y económica gira en torno suyo. Una terminal dinámica, frecuentada por grandes aerolíneas, en la que los viajeros reciban servicios personalizados, aporta valor agregado estratégico.

Eldorado, pese a sus perspectivas de estrechez a mediano plazo, sigue mejorando la talla. Con la puesta en funcionamiento del VIP Lounge se acicala para recibir y atender visitantes ilustres y adinerados. Atrás van quedando sus recientes épocas de provincialismo, atrasos, escándalos y politiquería, cuando —parodiando la visita papal— era toda una “papa caliente”.

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@Gsilvar5

 

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