Por: Iván Mejía Álvarez

Memoria ganadora

Ganaron como tenía que ser: con autoridad y con goles. Lo más importante para Colombia fue recobrar el espíritu de la victoria, porque eso de empatar y perder se puede volver contagioso y estigmatizante.

El rival fue paupérrimo, tan malo como cualquier Bahrein, Kuwait o esos equipos “paquetacos” que vendía Bedoya en la época gloriosa de los “negocitos empresariales”. Pero el modelo de juego de los primeros 20 minutos con presión, recuperación, toque rápido, translación de pelota y una magnifica combinación, nueve toques de balón hasta el remate final de Pardo, mostraron que el equipo quería ganar y hacerlo bien.

Pékerman recobró la memoria y puso de entrada lo mejor, al revés del juego contra Corea, cuando improvisó de entrada y se pagó muy caro. En el segundo período la selección se destapó, con menos manejo pero más profundidad, y terminaron empacándole cuatro al elenco dirigido por Lippi.

Puntos concretos: la aparición de Lerma como una variante interesante para el lateral derecho. Cometió un error grave en el segundo tiempo, pero lo demás fue prolijo, mesurado, con disposición para atacar y buena entrega. Si Lerma se confirma, el técnico tendría la variante de Arias por la izquierda, ya lo hizo en la Copa América de Chile, y es un marcapunta que también le juega de volante.

La presencia de Pardo, el mejor en el primer período, un extremo con gol y que tiene la disposición para centrar la bola a un nueve como Falcao o Zapata.

El técnico no quiso incluir a Cardona por aquello del incidente en Corea y por eso Gio Moreno fue por el costado izquierdo. A cuentagotas, sin jerarquía y lento en la maniobra. La gira no lo afianzó como un fijo en la nómina hacia Rusia. Y entre él y Chará lleva ventaja el del Júnior.

Lo más difícil será seleccionar a los delanteros, porque Borja en pocos minutos marcó dos y se movió bien, Bacca se reencontró y Zapata ofreció prestaciones diferentes, pues lo pusieron a arrancar de atrás. Entre los tres sobra uno, porque allí aparecerá Teófilo, el delantero diferente.

Se recobró la memoria de cómo se gana y cómo los delanteros meten
goles.

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