Por: Hugo Sabogal

Mijares, una alquimista del vino

No hay muchas personalidades del vino de talla global que estén dando vueltas por ahí. Por lo general, las más sonadas son de nacionalidad inglesa, francesa o estadounidense.

Pocas vienen de Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda, California, Argentina o Chile. En el contexto iberoamericano, sin embargo, existen dos: José Peñín y María Isabel Mijares, ambas de origen español: uno es periodista y comunicador; la otra, técnica, enóloga y catadora profesional.

Comparten un común denominador y es que ambos han sido invitados especiales de Expovinos, la feria especializada de Éxito y Carulla, que se realiza, en Bogotá, entre el 18 y el 21 de junio, en Corferias. Peñín nos acompañó en 2013; ahora es el turno para María Isabel.
Mucho hay que decir de esta mujer nacida en Mérida, Badajoz, en 1942, y quien desde su casa paterna se familiarizó con esa hechizante bebida que tiempo después la atraparía.
Estudió ciencias químicas en la Universidad de Madrid, pero desechó la idea de entregar su vida a productos inertes como el petróleo o los metales. Lo suyo eran las sustancias vivas y expresivas.

Inicialmente jugó con la idea de convertirse en perfumera e, incluso, llego a ser aceptada por la Universidad de Lyon para especializarse en esa disciplina. Pero fue la enología la que copó sus aspiraciones más profundas, y fue así como se ganó un cupo en la Universidad de Burdeos, bajo la envidiable guía de Emile Peynaud, considerado el pontífice de la cata.
Peynaud la acogió académica y profesionalmente y la encaminó en lo que terminó siendo su carrera. “Fue mi gran maestro pero, sobre todo, me hizo abrir el corazón para amar el vino”, dice. “Por eso he dedicado mi vida a conocerlo, elaborarlo y admirarlo”.

No es frecuente que un técnico se exprese de esta manera, pero María Isabel va más lejos y se declara convencida de que el vino “es alimento, cultura, amor, civilización, poesía, arte, comunicación, filosofía y hasta metafísica”. De ahí que sus opiniones, tan fuertes como su carácter, la hayan hecho merecedora del respeto de miles de admiradores de todas las edades y provenientes de distintas esquinas del mundo.

Su sólida formación al lado de Peynaud le permitió montar una empresa de análisis del vino y en poco tiempo se convirtió en consultora de decenas de bodegas en varios continentes. En Latinoamérica ha manejado proyectos en Argentina y Chile. Y gracias a su vasta experiencia, fue contratada por las Naciones Unidas para apoyar proyectos en varias regiones productoras y recomendar estrategias encaminadas a mejorar los procesos y establecer estándares de calidad. Su radio de acción también abarcó naciones no productoras, como Bolivia, Moldavia y Colombia.

Otras actividades institucionales incluyen la vicepresidencia de la Unión Española de Catadores, la presidencia del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valdepeñas, la vicepresidencia de la Unión Española de Sumilleres y de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores del Vino, y la presidencia del Congreso El Vino y La Mujer, celebrado en Mendoza (Argentina).

Es autora y traductora de varios libros, entre ellos —quizás el más conocido— ‘El vino: de la cepa a la copa’, escrito en compañía de su colega José Antonio Sáez Illobre.
No obstante ser una consultora de muchas bodegas del Nuevo Mundo, María Isabel siempre se ha declarado admiradora de los vinos profundos de viejas zonas europeas. Su debilidad, en particular, ha sido Francia, porque fue la gran cuna de la cultura del vino, la productora de etiquetas memorables y el punto de partida del glamour que conocemos hoy.

Siempre es un placer hablar con ella, y seguramente muchos visitantes a Expovinos tendrán la oportunidad de oírla en alguna de sus intervenciones.
Además de María Isabel, participarán otros 100 expertos nacionales e internacionales, quienes dictarán más de 40 charlas, degustaciones y conferencias.

Otra novedad de Expovinos 2014, a pesar de estar dirigida al consumidor final, es la presentación especial de vinos provenientes de Portugal y Argentina, que aún no están en el mercado colombiano. La aspiración es encontrar interesados en importarlas.

 

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