Por: Adolfo Meisel Roca

¿Milagro santandereano?

EN LA GEOGRAFÍA DEL DESARROLLO económico colombiano de las últimas décadas hay dos casos de crecimiento que superan a los demás entes territoriales.

Nos referimos a Bogotá y al Departamento de Santander. Bogotá tiene el Producto Interno Bruto per cápita (PIB) más alto del país, 63% por encima del promedio nacional, y Santander alcanza el más alto entre los antiguos departamentos, 34% por encima del promedio nacional.

El caso de Bogotá se ha discutido ampliamente en la literatura sobre economía regional, sin embargo eso no ha sucedido con lo que pasa en Santander. Llama menos la atención la prosperidad relativa de Bogotá, ya que ésta viene de tiempo atrás y se explica por varios factores: las economías de escala, la calidad de las tierras que la rodean, el crecimiento del Estado, las economías de aglomeración, las ventajas de ser la capital del país, entre otras.

Aún así, lo que realmente sorprendente en las últimas décadas, en cuanto a la geografía económica colombiana, es el éxito enorme de Santander. Los hechos son muy claros. Entre 2000 y 2007, último año para el cual hay datos del PIB departamental, Santander tuvo un crecimiento del PIB per cápita de 4,8% promedio anual. Más interesante aún, desde que el DANE empezó a calcular ese indicador, la economía santandereana ha estado creciendo por encima del promedio nacional, hasta ubicarse en la posición actual.

En contraste con Bogotá, la economía de Santander no partió de una situación de ventaja inicial. En efecto, en los cálculos existentes del PIB per cápita para 1950, el de Santander se ubicó 10% por debajo del promedio nacional.

Es muy importante aclarar que lo que estamos comentando no es sólo un caso de crecimiento económico. No. Se trata de un proceso de desarrollo regional, pues ese aumento en la producción se ha traducido en mejoras para su población, en aumentos significativos en su capital humano y reducción de la pobreza. Por ejemplo, en 2009 Bucaramanga ocupó el segundo lugar en cuanto al menor porcentaje de personas con Necesidades Básicas Insatisfechas.

¿Qué factores explican el éxito de Santander? Este es un interrogante sobre el cual a la fecha no hay buenas respuestas. Un primer elemento parecería ser la importancia de la industria dentro de su PIB, pero cuando se analiza su composición se puede ver que el grueso del valor agregado se genera en la refinería de Ecopetrol en Barrancabermeja y no en Bucaramanga, que es el motor del departamento. Otro factor podría ser la agricultura, pero su peso en la economía regional es muy reducido. No se encuentra aquí algo equivalente al café, para el caso del auge de la economía antioqueña y su área de influencia en la primera mitad del siglo XX. Todo apunta a que es una confluencia de varios sectores lo que ha llevado a mejorar la competitividad de Santander. Pero sobre todo, mi hipótesis apunta a que este es un caso donde el capital humano ha sido crucial para el despegue. Algunos investigadores ya han iniciado el análisis sistemático de este interesante ejemplo de progreso con una baja dotación de factores naturales, pues no hay grandes riquezas minerales, ni las tierras son muy buenas. Los resultados de esos trabajos, tal vez nos den la clave sobre lo que deberíamos aprender de Santander.

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