Por: Antonio Casale

Millos en las finales

Millonarios ha cumplido con el primer objetivo: clasificar a los ocho. Su nómina se diseñó para eso y poco más, pero en estas instancias cualquier cosa puede pasar.

En lo futbolístico, el club azul privilegia la búsqueda del arco contrario por encima de lo defensivo y eso corresponde con el paladar de la hinchada. La salida por los costados con Machado, Palacios, Núñez o Mosquera produce temor en las retaguardias rivales y por ahí han llegado la mayoría de goles. En cambio, en el juego interior ha habido intermitencias. Duque ha sido la revelación de la plantilla, pero en las últimas fechas ha estado ausente por lesión. Rojas ha sido el de más regularidad y es un buen primer pase. Silva arrancó bien la temporada, se incapacitó y le ha costado volver, pero está encontrando el ritmo. Kouffaty vive lesionado y ha sido irregular en la producción de ideas. Adelante, Riascos y Del Valle aparecen poco, pero sus goles han sido suficientes para aportar tranquilidad. Arango de a poco se gana un lugar.

En defensa, Millonarios sufre poco para ser un equipo ofensivo. Cadavid cumple con su mejor temporada y Franco, que aún no llega a ser el de antes, va mejorando. Los dos arqueros hacen su tarea sin ser figuras.

Lo anterior ilusiona y más en un torneo tan irregular como este, en el que a las finales ingresan los ocho clasificados de ceros, permitiendo que los que estén en buen rendimiento tengan posibilidades de ser campeones.

Pero en el inventario de Millonarios en la fase regular también hay deudas y de gran calibre. En el Todos contra Todos perdió contra los tres que lo superan en la tabla. Nacional, Medellín y Pasto le ganaron con suficiencia, los dos primeros en Bogotá. También perdió con Jaguares y tan solo superó al América. Con Santa Fe ganó uno y perdió otro. Con los otros dos que disputan entrada a las finales, el balance también es agridulce. Perdió con Alianza Petrolera y goleó al Bucaramanga. Le falta jugar contra el Cali.

Lo cierto es que este Millonarios ya llegó a donde las características de su nómina lo exigen. De aquí para allá, lo que se logre será gracias a la gestión del grupo de jugadores y el cuerpo técnico, que ha maximizado el recurso y sus capacidades. Si Millos queda campeón, será la grata sorpresa del campeonato, pero, independientemente de lo que pase, la directiva sigue en mora de contratar dos o tres jugadores que permitan que por su trayectoria y presente la gente pueda sentir que el azul es el favorito que siempre debería ser.

 

 

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