Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Misión crecimiento verde

La semana anterior, el presidente Santos y el director del DNP presentaron al país la Misión de Crecimiento Verde (CV). Lo manifestado durante el evento demuestra compromiso desde el más alto nivel gubernamental respecto de la necesidad de reorientar nuestro crecimiento económico para que sea ambientalmente sostenible. Como lo señaló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su documento “Evaluaciones del desempeño ambiental Colombia 2014”, el actual proceso de desarrollo en Colombia carece de sostenibilidad ambiental y de equidad y se caracteriza por profundos desequilibrios territoriales.

El Gobierno Nacional está diligenciando la aceptación de Colombia en la OCDE. Esta organización de cooperación internacional, conocida como “el club de los países ricos”, agrupa a los 35 países que generan el 80 % de la producción mundial. En la OCDE, sus miembros se reunen para intercambiar información y armonizar políticas buscando maximizar su crecimiento económico y colaborar con el crecimiento de los países no miembros. La intervención del presidente Santos al presentar la Misión parecía una rendición de cuentas de lo que ha sido su gestión ambiental con miras a entrar a la OCDE.

El diagnóstico sobre CV presentado por el director del DNP muestra que si bien hay algunos avances, son muchos y muy grandes los retos que tiene el país si quiere aproximarse a los estándares ambientales de los países de la OCDE.

El propósito de la Misión es encauzar a Colombia por la vía del CV, entendido como un crecimiento económico que sea sostenible y socialmente inclusivo. Se parte de la adopción del propósito de CV en el actual Plan Nacional de Desarrollo (PND) que anuncia el CV como un propósito transversal y envolvente.

Desde el Consejo Nacional de Planeación, en los comentarios y observaciones sobre el PND entregadas en enero del 2015 al DNP, identificamos algunas condiciones mínimas que no estaban suficientemente consideradas en el PND y que hoy son un obstáculo para encauzar el país por la vía de la sostenibilidad.

Entre temas mencionados (2015), que mostraron vigencia en el lanzamiento de la Misión, están: definir y ejecutar una estrategia de reestructuración y fortalecimiento financiero del sistema nacional ambiental (SINA). El gasto público ambiental es la mitad del promedio invertido de los países de la OCDE. Esto se agrava dado que Colombia es menos eficiente en el uso de los recursos públicos y enfrenta grandes y mayores retos ambientales.

Mayor efectividad en el ordenamiento ambiental territorial, más ahora que estamos en la construcción de espacios de paz en áreas de importancia y fragilidad ecosistémica. Mejorar el licenciamiento ambiental como instrumento de planeación para el desarrollo, en especial en lo relacionado con minería. Conservación y valoración económica de los servicios ecosistémicos y su relación con el desarrollo económico sectorial. Instrumentos orientadores (subsidios/impuestos) para usuarios y consumidores de bienes y servicios ambientales, partiendo de revalorizar las tasas por uso del agua.

El CV requiere replantear la estrategia que hemos implementado para el crecimiento económico, basada en el agotamiento de los recursos naturales y permitiendo altos niveles de contaminación y degradación ambiental.

La presión y el gran aliado para fortalecer la gestión ambiental y tomar la ruta del CV es la OCDE, pues debemos mejorar los estándares ambientales si pretendemos el ingreso de Colombia a esta organización. 

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Juan Pablo Ruiz Soto

Legislación ambiental, no referente ético

Ambiente medio para un clima caliente

El clima alerta a Estados Unidos

Cuencas, aguas y Plan de Desarrollo

Reformando las CAR