Por: Antonio Casale

Mover el torniquete

El portal Futbolred publicó el listado de los promedios de asistencia en la temporada regular de esta liga. Júnior fue el equipo con mejores números, 24.266 espectadores por partido. Le siguió Medellín con 19.525, después Nacional que recibió en promedio a 17.377 hinchas por juego. El cuarto lugar fue para el América con 16.761 y más abajo aparecen Santa Fe con 14.316 y Millonarios con 12.488 aficionados. El Cali con 12.000 cierra el listado de los grandes.

A simple vista se puede apreciar que el esfuerzo por traer a Teo y a Chará en Barranquilla valió la pena. Lo mismo se puede decir del Medellín que más allá de los pobres resultados rompió el marrano para conservar a Juan Fernando Quintero. Nacional sigue en la parte alta de la tabla de convocatoria porque cuenta con la mejor nómina del país y sus seguidores lo respaldan aunque la presencia de Lillo haya ocasionado diversidad de opiniones. Es decir, se puede decir que los tres equipos que más convocaron en el semestre acudieron a la eterna fórmula de contratar figuras para mover el torniquete.

Lo de América tuvo más que ver con el descenso pero si quieren mantener el promedio tendrán que traer una o dos figuras. A partir de ahora tienen la responsabilidad de competir de tú a tú como la historia lo exige.

Santa Fe ocupa el quinto lugar sin contar con grandes figuras, pero en un permanente ascenso gracias a los buenos resultados. Que los rojos superen en promedio de asistencia a los azules de la capital habla muy bien de los primeros y muy mal de los segundos. La hinchada cardenal paulatinamente crece sobre todo entre los más jóvenes. Igualmente cuentan con su máximo ídolo histórico, Omar Pérez, como figura atractiva.

En cambio ver a Millonarios en el sexto lugar no es otra cosa que la radiografía de un equipo que a pesar de estar en la parte alta de la tabla no ilusiona. Millos cuenta con una hinchada que ha demostrado hasta la saciedad que cuando le tocan el corazón responde. Pero es una afición desgastada a punta de permanentes desengaños. El buen trabajo de Russo y sus muchachos podría llevar a Millos a ser campeón, pero la gente no traga entero. Los directivos parecen estar moviéndose en la dirección correcta para traer refuerzos que enamoren. Ojalá lo consigan porque por ahora están logrando lo que hasta hace un tiempo parecía imposible, vaciar el estadio. Lo del Cali es parecido, a pesar de haber llegado a la final en el primer semestre. El cuento de promover jugadores jóvenes funciona solamente si los rodean de un par de figuras. No le busquen más explicaciones. A los hinchas hay que seducirlos.

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