Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria

Movilidad, una pesadilla

Transitar en Bogotá se está convirtiendo en una pesadilla, bien sea transporte público o privado. Simplemente no cabemos.

Si es el Transmilenio, ya los buses no dan abasto y son largas las colas en las horas pico (y se suman los problemas de inseguridad). Si es bus público, aunque algunos transitan con ocupación media, es la demora y el trancón en la vía. Y si es transporte privado, también.

Algunas zonas, como puede ser la Autopista Sur, tienen exceso de buses; y ahí lo que uno ve es que es necesario racionalizar el transporte público, pues muchas veces son buses medio vacíos que ocupan espacios que permitirían mayor eficiencia en la movilidad.

Ahora, si se toma esa vía un viernes o un día de puente, para salir de Bogotá y disfrutar del campo o del calor, es una pesadilla. Si se está de buenas, se toma de una a dos horas, pues los trancones son imposibles.

Considero a las personas que viven en Soacha y tienen que venir al centro o al norte, pues sin un medio rápido de transporte es agobiante. Es claro que si vive allá, se debe tener trabajo en esa zona pues de lo contrario el bienestar que puede encontrar en un conjunto de viviendas se pierde en la movilidad.

Las motos han crecido, y está bien, pero muchas veces ocupan el espacio de un carro y generan más trancón. Y eso no sólo pasa en Bogotá, sino en las vías interurbanas, por fuera de la ciudad, lo que dificulta el flujo de vehículos.

Y en múltiples ocasiones se suma la ineficiencia de los peajes. En un viaje reciente vi cómo se generan largas filas con unos señores que sólo permiten la entrada de un solo carro a la caseta, perdiéndose tiempo precioso.

Hay que explorar nuevas alternativas para Bogotá. El Pico y Placa hay que revaluarlo, el transporte público hay que racionalizarlo, y sacar de las vías los buses que no están llenos y en mal estado, mejorar la seguridad en el Transmilenio y aumentar el número de buses. Promover distintas jornadas laborales para que entren y salgan en distintos horarios.

Como no hay vías, lo que queda es construir vías en segundo piso o por túneles. Habrá que seguir explorando nuevas ideas.

 

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