Por: Hernán Peláez Restrepo

Mucha tiza

Así es, mucha tiza se ha gastado en atender las peticiones de más de 1.000 jugadores de nuestro fútbol profesional a través de Acolfutpro. Como en cualquier relación de empresas con sus empleados, hay derecho a un pacto colectivo o a un sindicato, por supuesto dependiendo del número de personas vinculadas en esa relación.

Digo que mucha tiza, porque un pliego o unas peticiones, como quieran llamarse, deben ser respondidas o atendidas. Que tenga 10 o más puntos no implica dar solución a todos. Cada uno se discutirá entre las partes y se aceptará o no. Son disculpas esgrimidas por la Dimayor para dilatar el asunto y, seguramente, a menos de dos meses de terminar el campeonato, dejar en el aire por falta de tiempo y espacio el asunto. Es decir, que se enfríe para esperar 2020.

No veo otra razón de peso para querer ignorar la propuesta. Qué es eso, una propuesta para ser conversada, analizada y, finalmente, denegada en su totalidad o admitida en algunos puntos. Mucha tiza y ejercicio para jugar con los plazos y la paciencia de los jugadores.

Paralelamente la Dimayor debe convocar una asamblea extraordinaria de afiliados para decidir qué camino tomar en el caso de la Comisión Arbitral (tres miembros renunciaron a ella) y la forma de entregar los recursos prometidos a los clubes, pignorados de cierta manera a unos ingresos de la televisión extranjera o conseguir que la Federación dé anticipos de patrocinadores, como una casa de apuestas o un fabricante de ropa deportiva. Sería un “préstamo” para ayudar a cumplir la promesa del actual presidente.

Mucha tiza se ha gastado también en la convocatoria de la selección para un nuevo microciclo de amistosos. El señor Carlos Queiroz está en plena libertad de llamar a quienes quiera y continuar explorando las mejores formaciones para la Copa América y la eliminatoria, en donde radica su objetivo principal. Que falten por ahora James Rodríguez y Falcao, dos referentes de las últimas selecciones, no significa nada distinto a “ver” otras opciones. Con ellos es evidente que jugaría de una manera y sin ellos variaría el módulo táctico. No tanto por Falcao, sino por James y el regreso de Juanfer Quintero, pensando ya en enero próximo.

Donde sí falta tiza es en el reclamo del jugador Banguera, quien prestó servicio a Santa Fe. Si le debe dinero, el club debe responder y evitar que el arquero y su entorno busquen otros caminos para cobrar y hasta llegar a la FIFA. El maltrato que dice el jugador haber recibido, por ser de raza negra, no se compadece con el señor Eduardo Méndez. Él debe saber que en su plantel no pululan los de origen caucásico. Si Méndez cumplió como corresponde con la justicia gringa, más debería cumplir con la justicia laboral en Colombia. Si no hay con qué pagarle a Banguera, haga el esfuerzo y pague aunque sea del déficit, como pidió alguna vez el Tren Valencia, pero a pagar se dijo. Y si está escrito en un contrato, con mayor razón.

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2019-10-12T22:00:00-05:00

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