Por: Iván Mejía Álvarez

Muchas dudas

Un equipo en Pereira que salió reprobado y con baja calificación. Otro, en Medellín, que terminó ganando y dejó algunas sensaciones positivas en el marcador y en el funcionamiento. Al cabo de los 180 minutos y cuando el debut en la Copa América está a la vuelta de la esquina, son más los interrogantes que las certezas.

Para el técnico, en Pereira debieron quedar claras algunas cosas: Guarín no es un volante externo y ubicarlo a la derecha es un atentado a la lógica y un invento innecesario. En regular condición física, se nota que gozó en sus vacaciones, el volante del Oporto debe jugar por el centro como lo hace en Portugal. El funcionamiento de la dupla Teo-Falcao exige movilidad y sacrificio y el barranquillero no parece tener deseos de asumir un rol secundario. Soto sólo había jugado 45 minutos ante España y llegar directo a la titular fue una incoherencia del técnico.

En Pereira se notó un equipo sin soluciones con la bola. Le costó traspasar la primera línea de presión del adversario y por eso tiró tanto pelotazo desde el fondo ante la ausencia de movimientos colectivos para hacer volumen de juego. Colombia no supo qué hacer con el balón y a pesar de las ganas del segundo tiempo gracias al ingreso de Cuadrado por la derecha, faltaron respuestas ofensivas.

En Medellín, ante un rival paupérrimo que jugó con  la suplencia y se dedicó a pegar tarascadas como los toros mansos, por momentos se encontró un adecuado funcionamiento colectivo. Se corrigió fundamentalmente en el trato del balón, que se puso al piso, y se jugó con mayor seguridad y precisión en el pase.

En el Atanasio se jugó con el módulo que le gusta a Gómez, 4-1-4-1 y el partido, que pudo terminar con goleada por las numerosas opciones dilapidadas, dejó otras conclusiones: Dayro parece ser el jugador diferente, con inventiva y fantasía, en un equipo muy plano. Bolívar es una alternativa muy interesante como volante tapón, corta juego, reparte la pelota, cambia de frente. El tolimense pudo haberle ganado el puesto a Sánchez. A la hora de meter el balón en el arco rival, sigue faltando precisión. Los tantos que se perdieron Falcao, Guarín, Adrián y Rodallega son imperdonables.

Hoy no hay un equipo titular definido. De pronto lo tiene Gómez en la cabeza, pero son más las dudas que las certezas.

Finalmente, no pasar en los primeros dos puestos de un grupo donde están Bolivia y la B de Costa Rica sería un papelón absoluto que obligaría a replantearse todo. Y eso lo tiene que saber y admitir el técnico. El “paraguas” de que lo importante son las eliminatorias no es aceptable, en el fútbol se vive del día a día...del resultado en resultado.

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