Por: Iván Mejía Álvarez

Mucho misterio

Sampaoli con Argentina ya dio la nómina. Tite con su selección brasileña ya también escogió los jugadores que estarán en los amistosos de la próxima semana. Y así, uno a uno, los diferentes seleccionados van entregando la plantilla de jugadores. Falta, como siempre, Colombia, cuya lista solo darán, eso dicen, el viernes en la noche.

Ya se sabe también dónde se van a alojar y cómo será la ruta de preparación de los seleccionados suramericanos en la Copa del Mundo. A Colombia le asignaron una sede en Kazán, pero la concentración previa, la Federación debate si se hace en España o en Italia. Todo indica que será en Italia, en una sede cercana al Lago de Como, entre las concentraciones del Milan en Milanello y la del Inter, en Appiano Gentile.

Esconder la nómina, ocultar el sitio de concentración previo al Mundial, son solo detalles de lo que ha sido el común denominador de la selección en este mandato: un misterio absoluto.

Al público le importa poco y cuando se toca el tema su reacción es adversa a los medios y a la necesidad de estar informados. El todo es que el equipo juegue bien y si tienen que hacerlo a puerta cerrada, el resto le importa poco. El común de la gente parece no entender que se trata de caprichos veleidosos que en nada mejoran la imagen, que poco le importan al cuerpo técnico, tan alejado del país, tan extraño a la gente, común denominador de este mandato en el que los enemigos parecen, según ellos, estar concentrados en los medios.

Hace cuatro años de los partidos amistosos contra Bélgica y Holanda, de los pocos juegos rescatables que se hicieron en el “mandato de Bedoya y los Hinckins” –coima por acá, coima por allá– salió solo un nombre al final de cuentas. Por presión mediática se probó a Ibarbo, quien se ganó un cupo en la nómina a Brasil.

De los 23 jugadores que se llevarán al Mundial es fácil acertar mínimo en 18 siguiendo el libro de ruta de Pékerman. No habrá tampoco en esta convocatoria grandes novedades y en cambio sí se puede asegurar que la base del Mundial ya está cubierta. Faltaría buscar un tercer lateral , dos centrocampistas y saber si el técnico vuelve a llevar una gruesa cantidad de delanteros para un puesto donde solo juega un futbolista dentro del esquema del 4-2-3-1. Los análisis hablan de cuatro atacantes y la pregunta es para qué tantos, si es más importante buscar volantes de segunda línea por las bandas. Tanto misterio, termina confundiendo a unos y a otros.

 

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