Por: Columnista invitado

Mujer ¿y qué más?

Por Mar Candela*

En  años he tenido que escuchar  a algunas personas afirmar ligeramente  que  yo no nutro intelectualmente el feminismo. Que no doy una batalla política frontal.

 Solamente hacen esas afirmaciones  porque no soy partidista.

No entiendo a esas personas que consideran una postura política efectiva el partidismo;  y no las entiendo simplemente   porque olvidan que el partidismo en Colombia no es  saludable. La gran muestra del fracaso de la política partidista en nuestra  desalentadora Colombia es el hecho de que los politiqueros de siempre  han decidido dizque dárselas de nueva alternativa lanzándose por firmas.

¿Pueden condenar mí apartidismo  en un país donde no hay un solo partido sin una mancha de corrupción? No obstante,  sin apoyar partidos, siempre estaré al lado de los pocos nombres honorables que  hagan un buen trabajo por este país. ¿Vamos a hablar de posturas políticas  frontales y efectivas?

Hablemos:

Mi partido se llama  MUJERES PUTAMENTE LIBRES y mi estrategia es una relación íntima  de la mujer con el poder; esa relación la he denominado Feminismo Artesanal porque se teje y desteje las veces que sea necesario.

Mi pedagogía  es una educación urbana y popular que  lleva diariamente reflexiones sobre la necesidad de acabar con el sexismo de raíz, y lo hago no solo con mujeres sino con hombres que deciden despojarse de esas masculinidades tóxicas que les han enseñado desde siempre como modelo adecuado de su existencia. Claro que tiene que ser política esta lucha

Hablemos de la importancia de la academia  y la intelectualidad en  una vida feminista.

Obviamente el feminismo debe ser una resistencia académica e intelectual. Eso es indiscutible. Mujer que no  nutre su intelecto, que no investiga la realidad de fondo, que no cuestiona, que no confronta y no enfrenta, mujer que será presa del patriarcado toda su vida.

 No obstante debo decir castizamente: que se jodan quienes creen que  el feminismo es solo eso.

La revolución del feminismo es el pensamiento llevado a la acción. Es salvar vidas y es darles agencia y agenda política a las mujeres. Y más cuando estas mujeres son del club social de "las nadie". A quienes comparan feminismo  con una secta  y un dogma religioso  les tengo una noticia la solidaridad feminista  jamás es igual a la limosna o a la caridad de las religiones.

Lo nuestro es decir lo de nosotras las feministas.  Es mucho más. Lo nuestro es amor. Amor revolucionario.

Por cada mujer que logra empoderarse en su cotidianidad, un balazo a muerte recibe el machismo,

Puta o Dama: Todas estamos en esta jodida realidad, y si no nos unimos NUNCA lograremos vencer al sistema que nos quiere presas.

Si no nos ayudamos entre nosotras. Tendremos que dejar que los machos nos “ayuden” a cambio de nuestra sumisión ¿quieren eso?

No cuenten conmigo para un feminismo de oficina.

Mi feminismo tiene oficina. Y aun así no es estático. Transita en  las calles  y entra a las habitaciones secretas de las mujeres para despertarlas. Como un día yo fui despertada por otras guerreras. Mi saludo a las mujeres siempre será el mismo: Mujer ¿Y qué  más? ¿Qué más harás por ti y por todas?

* Ideóloga, Feminismo Artesanal

 

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