¿En manos de quién va a quedar Medellín? Esto es lo que proponen los candidatos a la Alcaldía

hace 1 hora
Por: Yohir Akerman

Municipios pequeños, problemas grandes

Donmatías y San Roque son dos pequeños municipios ubicados en el corazón de Antioquia, a una hora de la ciudad de Medellín. Entre los dos cuentan con casi 40.000 habitantes y ambos comparten un común denominador y es una larga historia llena de corrupción y desfalcos de las antiguas administraciones.

Vamos por partes.

Desde el año 2000 ambos municipios han estado gobernados por una coalición del Centro Democrático y el Partido Conservador, utilizando el mismo modelo de contratación que fue evidente y descubierto al cambiar de gobierno en el año 2016.

El 1° de noviembre de 2016 el CTI de la Fiscalía legalizó la captura del exalcalde del municipio de San Roque, Fredy Oswaldo Rodríguez Henao, investigado por los delitos de prevaricato por acción, falsedad material en documento público, peculado por apropiación y violación al régimen legal de inhabilidades e incompatibilidades. Unas cositas.

Por otra parte, el 28 de agosto de 2017 la Fiscalía le imputó los cargos de celebración indebida de contratos, falsedad en documento público y asociación para la comisión de delitos en contra de la administración pública al exalcalde del Centro Democrático Javier Darío López Restrepo y a cuatro funcionarios más. (Ver Imputación).

Entre los múltiples contratos de obras públicas que este alcalde del uribismo celebró sin el respaldo presupuestal o sin hacer la obra, se encuentran varios icónicos como la construcción de instituciones educativas, plantas de tratamiento de aguas residuales, vías o la terminal de transporte. Todos, elefantes blancos que quedaron a medio construir y ahora son núcleos de violencia y microtráfico. (Ver Contratos y realidad).

Nada de Seguridad Democrática en Donmatías.

Para llevar a cabo los procesos irregulares de contratación, la Alcaldía expedía el certificado de disponibilidad presupuestal de manera manual sin el respaldo del software contable, con rubros y partidas presupuestales que no contaban con recursos, y que eran firmados de manera indiscriminada por el exalcalde o demás funcionarios implicados. (Ver Disponibilidad presupuestal).

La obra se adjudicaba con este documento falso y a medida que se contaba con recursos disponibles, se emitía un registro presupuestal para respaldar cada desembolso.

Fueron más de 20 obras contratadas con esta modalidad, por un valor cercano a los $20.000 millones de los cuales se pagaron cerca de $8.000 y el resto no pasó a la vigencia 2016 ni como cuentas por pagar ni como reserva presupuestal, ni como vigencias futuras. (Ver Cuadro detallado de obras).

Por ejemplo, al mirar el contrato del colegio Marianito, este fue adjudicado por $4.065 millones, de los cuales se pagaron como anticipo $1.219 millones. Pero, oh sorpresa, la obra no contaba con la validación de la Gobernación de Antioquia para su construcción, tampoco tenía los respectivos permisos ambientales, no contaba con las medidas mínimas exigidas por la norma en lo que tiene que ver con educación, por lo cual el Ministerio de ese sector lo declaró no viable técnicamente. (Ver Cartas de Gobernación y Mineducación).

Un proceso que terminó afectando a toda la comunidad, pero enriqueciendo a unos pocos. Mano firme la de López Restrepo, pero para desaparecer el dinerito. Y todo lo contrario a corazón grande.

Ahora bien, en este caso, pese a las evidencias, la investigación no parece andar. El exalcalde López Restrepo tiene como jefe político al señor Jhon Jairo Berrío López, actual representante a la Cámara por el Centro Democrático y quien fue alcalde de Donmatías del 2001 al 2003 y por segunda vez del 2008 al 2011.

El señor Berrío López también tiene pendiente un proceso en la Fiscalía porque en su mandato se abstuvo de nombrar gerente para el hospital Francisco Eladio Barrera y usó ese puesto para nombrar personas encargadas temporalmente que eran cercanas a él y sus intereses políticos. Ese proceso tampoco se mueve en la Fiscalía y acá viene lo más interesante.

Tanto López Restrepo como Berrío López son personas del clan de los Valencia Cossio. Tanto así que cuando Santiago Valencia hizo su campaña al Senado, su fórmula a la Cámara de Representantes en Antioquia era el señor John Jairo Berrío. (Ver Fotos).

Santiago Valencia es hijo de Fabio Valencia Cossio y sobrino de Guillermo León Valencia Cossio, quien fue director de la Fiscalía Seccional de Medellín durante cinco años, encargado de administrar la Fiscalía de Medellín y Antioquia y quien todavía controla a mucha gente en los entes investigativos.

Es importante recordar que Guillermo León Valencia Cossio ahora está preso por dos casos, el primero porque el funcionario influyó para que se sacara a John Freddy Manco Torres, alias el Indio, del organigrama de la banda de Don Mario, y al tiempo entregó documentos de uso reservado a ese narcotraficante a cambio de cuantiosos pagos en efectivo y una cuatrimoto. (Ver Nexos con los paras).

La otra condena es por haber utilizado su investidura para obstruir a la justicia y tratar de frenar una investigación contra el capo del cartel del Norte del Valle Juan Carlos Ramírez Abadía, alias Chupeta. (Ver Nueva condena). Una joya.

Pero volvamos al municipio de San Roque ya que ahora se conoce que el candidato a la Alcaldía del Centro Democrático es el señor Luis Alejandro Villegas Cano, actual concejal del municipio por ese mismo partido.

Villegas Cano es hijo de Luis Alberto Villegas Uribe, alias Tubo, que fue identificado por las autoridades como uno de los creadores de grupos paramilitares.

En 1998 el CTI determinó que Luis Alberto y su hermano Juan Guillermo Villegas Uribe coordinaban, desde Lácteos El Paisa, la consecución de armas y municiones ilegales y la provisión de recursos económicos a partir del cobro de cuotas a diversas personas del nordeste antioqueño. El dinero y las armas eran para sostener una célula paramilitar del Bloque Metro que inició como la Convivir El Cóndor, de la cual eran representantes legales. (Ver El hermano).

Ese Juan Guillermo, tío del candidato a la Alcaldía de San Roque por el Centro Democrático, es el mismo que es investigado, con los Uribe Vélez y los hermanos Gallón Henao, por la creación de estructuras paramilitares desde la hacienda Guacharacas, de propiedad de la familia del expresidente. Y también es el que aparece en la famosa llamada donde el senador Uribe Vélez dice “nos están escuchando esos hps”, refiriéndose a la Corte Suprema, por interceptaciones legales que el ente de justicia autorizó para indagar la manipulación, compra y presión a testigos por parte del expresidente.

Unas largas tramas de corrupción, delitos e investigaciones las que envuelven a los candidatos y políticos del Centro Democrático en los pequeños municipios antioqueños de Donmatías y San Roque, donde los problemas son todo menos chiquitos.

@yohirakerman

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