Por: Nicolás Uribe Rueda

Naranjas

Es natural que el debate político incorpore a la discusión nacional cuestionamientos sobre las políticas y programas del gobierno de turno. Incluso cuando las apuestas son innovadoras, retadoras cultural e intelectualmente, en algunas ocasiones hasta corren el riesgo de ser objeto de burla, pues con ellas se cuestionan conceptos tradicionales, anclados por décadas en el imaginario colectivo. Es lo que pasa, por ejemplo, con la apuesta del presidente Duque por la economía naranja, un sector novedoso, soportado en el potencial creativo de la sociedad, que estaba completamente invisibilizado por las aproximaciones tradicionales a nuestro sistema productivo y completamente ausente de las prioridades de política pública.

Y a pesar de que para 2018 las industrias creativas representaban cerca del 3 % del PIB mundial y tenían tasas de crecimiento superiores al 7 % (Confecámaras, citando a E&Y y Unctad 2018), aquí en la casa todavía algunos sectores la perciben como un capricho gubernamental. Afortunadamente, y a pesar de los escépticos que descreen o desconfían de todo aquello que no conocen, el cuento de la economía creativa empieza a tomar forma en nuestro país, jalonado por el impulso decidido del Gobierno y la información que empieza a servir para un análisis objetivo y la formulación de política pública. Por ello mismo, no debe pasar desapercibido el reciente informe presentado por Confecámaras en su congreso anual la semana pasada en Cartagena, en donde se comparten cifras y criterios relevantes que nos permiten entender las dimensiones, oportunidades y desafíos de la economía naranja en nuestro país. Algunos datos relevantes son los siguientes:

—Entre 2014 y 2018 el registro de empresas de economía naranja ha crecído 4,8 %, un punto porcentual por encima del promedio del agregado nacional.

—El stock de personas jurídicas de economía naranja en Colombia aumenta 6,8 % en promedio cada año.

—El total de empresas empleadoras se incrementó en un 28,1 % en los últimos cuatro años. Estas empresas representan el 3,1 % del total de las empresas empleadoras y contribuyen con el 1,6 % del total de los empleos formales en Colombia.

—Son más de 120.000 empleos los creados por las personas jurídicas dedicadas a las industrias creativas.

—Ya son cerca de 19.000 las empresas empleadoras en áreas de economía naranja en nuestro país.

—Las empresas de economía naranja tienen mejores tasas de supervivencia que las de los demás sectores económicos en cerca de 2 puntos porcentuales.

—El sector creativo y cultural es emergente y en promedio sus empresas tienen cerca de seis años.

—El 91 % de las empresas de economía naranja son de servicios y el 9 %, de la industria manufacturera. De acuerdo con su segmento creativo, el 61 % son industrias creativas, el 22 % son de artes y patrimonio y el 16 % son industrias culturales.

Hoy, apenas saliendo del clóset, estas actividades representan cerca del 1,8 % del PIB nacional y tienen grandes expectativas de crecimiento. Sólo en el primer semestre de este año se crearon más de 5.000 empresas de economía naranja. No cabe duda de que es posible crecer exponencialmente en este segmento, que ha venido dando resultados de manera silvestre y silenciosa. Con el apoyo institucional Colombia podrá desarrollar su enorme potencial creativo, que es cercano a lo infinito.

@NicolasUribe

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2019-09-22T00:00:34-05:00

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2019-09-22T00:15:01-05:00

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