Por: Felipe Zuleta Lleras

“Negro hijueputa” y la degradación social

Durante la jornada de protestas esta semana, el presidente de la CUT seccional Valle del Cauca, Wilson Sáenz, insultó a un agente de Policía refiriéndose a él como “negro hijueputa”. Sin duda, este es un caso más del nivel de intolerancia, mezquindad y bajeza en el que ha caído gran parte del país. Se perdieron todas las formas y el respeto.

Pero esta semana no solo pasó este repugnante caso de discriminación y odio. Hubo otros que quiero mencionar, no con la finalidad de hacerles publicidad, sino como una manera de protesta en contra de la degradación en la que algunos, que no pocos, han caído.

Los insultos en las redes en contra del presidente Iván Duque han llegado a tal grado que personajes en teoría serios, como el senador Jorge Enrique Robledo, cayeron en la misma bajeza de otros. En su cuenta publicó unas caricaturas del jefe de Estado como un marrano, tapándose los ojos, la boca y las orejas.

Obviamente, hubo inmediatas reacciones en su contra; una de ellas provino del papá de Luis Andrés Colmenares, don Luis Alonso Colmenares, quien trinó contra Robledo en estos términos: “Oiga senador usted si es mucho hijueputa, irrespetuoso e inservible!! Nunca le enseñaron el respeto por la institución de la presidencial?” (sic).

No puedo creer que hayamos caído tan bajo que la semana pasada unas pichurrias crearon una tendencia en contra de la doctora María Paula Correa, jefa de gabinete de la Presidencia. Eso, aparte de denotar una muy mala condición humana, muestra también que las mujeres en este país siguen siendo víctimas de los machistas y los misóginos. Por cuenta de Twitter el país cayó en la cloaca mediática, como lo es esa red social. No importa qué tan sensato y respetuoso sea uno, siempre aparecen esas bazofias humanas.

Yo entiendo, pero no justifico, que haya allí sicarios morales y las famosas bodegas de tuiteros. Lo que me cuesta trabajo es ver a personas tan respetables como Robledo, Colmenares o Sáenz cayendo tan bajo. La cordura parece ser una cualidad que se extravió en 140 caracteres.

Me contaba alguna persona que, inclusive en las reuniones que tuvo el señor presidente con los líderes del paro y algunos estudiantes, algunos de estos trataron de alzarle la voz al primer mandatario. ¿De cuándo acá no se respeta la institución de la Presidencia? La degradación en su máxima expresión.

Conveniente sería que quienes ejercen algún liderazgo político y los llamados líderes de opinión hagan un alto en el camino, respiren profundo, mediten y piensen en el daño que le están haciendo a nuestro país. La desesperanza no es el camino para sacar adelante a Colombia, que si bien tiene muchísimos problemas, es nuestro país, el de nuestros hijos y nietos.

Déjenme terminar con una frase de Alberto Lleras Camargo, cuando el país estaba desesperanzado y culminó en el Frente Nacional: “Hay que abrir a todo colombiano una esperanza cierta, una oportunidad operante, una expectativa legítima”.

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2019-12-08T00:56:18-05:00

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