Por: Antieditorial

Ni tan poco que no alumbre ni tanto que se incendie

Por Octavio Cruz González

En respuesta al editorial del 29 de septiembre de 2019, titulado “Elevando el cerco diplomático”.

El que estemos jugando todo el tiempo con candela, y aquí simplemente me manifiesto como un colombiano del montón, como lo viene haciendo nuestro actual gobierno en contra del gobierno de Venezuela, está demostrando un alto grado de animosidad contra ellos, que en cualquier momento se puede desbordar y generar o presentar una reacción no deseada.

Por eso me parece de demasiada ingenuidad, o irresponsabilidad, despreciar el peligro que esta actitud está conllevando, pues es como querer ignorar, o pasar por alto, las consecuencias que ello trae, sin querer por esto desconocer que entre los dos gobiernos existen diferencias conceptuales y que igual tenemos evidentes problemas de convivencia.

Pero soslayar los posibles efectos de las acusaciones que desde acá hacemos permanentemente, como igualmente las quejas que realizamos ante la comunidad internacional, como si no fuera un acoso, representa una posición peligrosa, altanera y de una alta candidez de parte de nosotros; o puede ser que está representando una posición que no entendemos o desconocemos como simples ciudadanos, como que nuestras relaciones diplomáticas, especialmente contra Venezuela, las estemos manejando con un odio desbordado, a raíz de las grandes diferencias políticas entre los dos tipos de gobierno, además de las rencillas personales manifiestas de algunos de nuestros dirigentes, y los de ellos; o que también puede estar significando que estamos siendo manipulados por otros gobiernos, directamente por los EE. UU. del gobierno Trump, buscando alcanzar con esta torpe actitud su beneplácito, o sus favores, a riesgo de originar una confrontación bélica, o de encender más las ya rotas relaciones bilaterales con Venezuela.

Aunque puedo pasar por un tonto, al no poder entender claramente los tejemanejes que se esconden o manejan detrás de los intereses que se crean en las relaciones internacionales, sobre todo con el actuar del actual gobierno norteamericano, solicito a nuestro gobierno más mesura y más diplomacia, pero de las sanas y verdaderas, no de las hipócritas que hoy se estilan, y que se han normalizado de una manera aterradora, pues con ellas nos puede estar costando la tranquilidad y nuestro futuro como país soberano, pero que desgraciadamente hoy se encuentra en manos de unos dirigentes sin noción de ser los representantes de una sociedad indulgente con su errático comportamiento.

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2019-09-30T00:00:46-05:00

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