Por: Cecilia Orozco Tascón

No rectifico, me ratifico

Rodrigo Escobar Gil, famoso, hoy, por su relación con el primer escándalo de corrupción de supuesta compraventa de sentencias en las altas cortes, me pide “rectificar las imputaciones falsas y deshonrosas” que le habría atribuido en mi columna titulada “La basura bajo el tapete”. En ella me referí al caso Pretelt, generado por una coima millonaria que habría pedido este, a cambio de un fallo de tutela en la Corte Constitucional. Escobar Gil fue vinculado a ese proceso por ser el abogado de la empresa interesada en torcer la decisión judicial. Recordé el asunto Pretelt, no por capricho, sino porque el juez que acaba de absolver al señor Escobar del delito de tráfico de influencias (ante los magistrados que votarían en el asunto de su cliente, Fidupetrol) resultó tener, en su haber, tres condenas y otras tantas investigaciones por prevaricar. Significa que al menos en tres de sus fallos, el togado que liberó de culpa penal a Escobar, habría tomado decisiones de manera “manifiestamente contraria a la ley”, o sea, en sentido opuesto a lo que indican los códigos.

Escobar Gil se molestó, pese a que no aseguré nada desconocido de su proceso, porque me atreví a usar la libertad de información y opinión sobre hechos públicos y sobre una decisión de primera instancia (la del juez 23 penal) que puede ser reexaminada en instancias superiores, entre otros motivos, porque fue tomada por un togado cuya conducta ha sido sancionada penalmente. Lamento mucho, pero no me rectifico: me ratifico y me permito reiterar unos datos y llamar la atención sobre otros:

1.- Palabras del primer abogado de Fidupetrol, Víctor Pacheco, en la grabación de su denuncia: “(me dijo Pretelt) tienes que ponerte en contacto con Rodrigo Escobar Gil. Yo sabía que Rodrigo había sido… pero no lo conocía. Ese día (de un coctel), él estaba allá, en el (club) El Nogal...” 2.- Escobar Gil firmó un contrato de “asesoría y acompañamiento” en el trámite de la tutela con Fidupetrol por $200 millones, más otros $200 millones de “prima de éxito… en caso de que la Corte Constitucional profiera una sentencia favorable a los intereses de la Fiduciaria Petrolera S.A.” 3.- Escobar se prestó a acompañar a Pretelt a su primera entrevista de prensa con María Isabel Rueda. Ambos le mintieron a ella cuando les preguntó si Escobar era abogado de Fidupetrol. Descubiertos, dos días después, Escobar reconoció su error (ver). Escobar respondió también, mitad verdad, mitad ocultamiento, a las preguntas de Daniel Coronell sobre sus vínculos con Fidupetrol (ver). 4.- Helbert Otero, máximo accionista de la empresa petrolera, fue condenado en el mismo proceso. En su preacuerdo con la Fiscalía, “aceptó haber contratado al doctor Escobar Gil en desarrollo de la sugerencia del doctor Pretelt Chaljub”. Abel Guillermo Caballero, el presidente de esa compañía, reconoció “haber contratado al señor Escobar Gil en desarrollo de una información recibida de Víctor Pacheco”.

Como si fuera poco, hay un detalle particularmente llamativo:

Escobar Gil afirma en su texto de reclamo que fue absuelto, disciplinariamente, en septiembre de 2015 y que “todo lo demás corresponde a consejas sin fundamento”. Omite una noticia fundamental: el magistrado que tomó decisión favorable a su causa es Alberto Vergara Molano. En marzo de este año, tres medios publicaron que el Consejo de la Judicatura, órgano al que pertenece ese magistrado, “pidió que se (vuelva a) vincular a la investigación por el escándalo de Fidupetrol a Rodrigo Escobar Gil y al magistrado de la seccional Bogotá, Alberto Vergara Molano, quien había cerrado el proceso disciplinario contra Escobar Gil anticipadamente”. (Ver “Investigan a magistrado que archivó 'lobby' en favor Fidupetrol”, ver “Judicatura pide investigación disciplinaria contra Rodrigo Escobar Gil”, ver “Dejan en firme sanción a Víctor Pacheco por caso Fidupetrol”). Quiere decir, sin investigar los hechos con suficiencia. Diez años antes, en 2005, el entonces magistrado de la Corte Constitucional Rodrigo Escobar Gil, falló una tutela a favor de… Alberto Vergara Molano (ver). Escobar revocó dos decisiones del tribunal de Bogotá y de la Corte Suprema y dejó sin efecto temporal una sanción a Vergara. Yo te absuelvo, tú me absuelves. No le escuché bien, doctor Escobar: ¿debo rectificar qué?

 

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