Por: Patricia Lara Salive

No se equivoque más, presidente

La amenaza del presidente Duque a Cuba, en el sentido de que las relaciones se romperían si en seis meses la isla no extradita a los miembros de la delegación de paz del Eln que están allá por petición del Estado colombiano, es no solo una equivocación, sino una evidencia de la poca confianza que él tiene en la capacidad del ejército para capturar a los insurgentes luego de que ingresen al país, una vez cumplido el protocolo acordado para su regreso en caso de ruptura del proceso de paz.

Es una equivocación por estas razones:

1. En la práctica, Colombia está diciéndole a Cuba que si no viola un compromiso internacional —el protocolo que firmó como país garante del proceso de paz—, rompe relaciones. 2. Ese protocolo, como dijo el jurista Rodrigo Uprimny, “es un acto internacional de Colombia frente a los Estados garantes, por lo cual gobiernos posteriores deben cumplirlo de buena fe o deben modificar expresamente ese compromiso”, cosa que no ha buscado hacer el Gobierno de Duque, ya que su posición es que se viole el protocolo y punto. 3. Colombia no puede aplicarle a Cuba la Resolución 1373 adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU, la cual establece los compromisos de los Estados contra el terrorismo, como dice Duque, porque Cuba no alberga a los miembros del Eln por voluntad propia sino en virtud de un compromiso internacional como garante. 4. “Si un Estado ofrece garantías a su enemigo para negociar y luego las desconoce para capturar o matar a los negociadores —como dijo Uprimny—, incurre en una grave violación al derecho internacional humanitario, que es la perfidia”. 5. El incumplimiento del protocolo sería un precedente inaceptable no solo para Colombia, sino para cualquier proceso de paz en el mundo, ya que deben existir reglas fiables si la negociación fracasa, como dijo el ministro de Estado alemán, Michael Roth. 6. Con su actitud, Duque nos cierra las puertas de la paz, porque ningún país va a aceptar ser garante de un proceso que emprenda un Estado que no cumple sus compromisos. 7. Si Colombia rompe con Cuba por esa razón, manchará su imagen internacional.

Y es una falta de confianza en la capacidad de nuestro ejército, porque el protocolo establece que, por 72 horas, rija un cese del fuego en un área acordada, que tradicionalmente ha sido de unos 50 km². Esa área podría rodearla el ejército. Ahí, en ese lapso, los tipos del Eln aterrizarían en un helicóptero de la Cruz Roja, en el que viajarían con delegados de los garantes y de Colombia. Vencidas las 72 horas, el ejército podría y debería perseguirlos, capturarlos y entregarlos a la justicia.

Como me decía un importante general: “Si de mí dependiera, yo haría cumplir el protocolo y le diría al comandante del Ejército: le doy un mes para que coja a esos tipos, y si no, se va”.

¿Por qué no lo ha hecho así el Gobierno? Aún puede hacerlo. Así nos ahorraríamos ese desgaste internacional y los elenos pronto acabarían presos o muertos. Como quiere Duque.

(¿Y por qué la ONU no nos ayuda a superar este impasse?)

Nota. ¡Qué dolor produce la muerte de Guillermo Perry, amigo por más de 40 años! Lo vi por última vez el día del lanzamiento de su libro Decidí contarlo, un compendio de su vida y obra, escrito como si hubiera tenido la premonición de que la vida llegaba a su fin… ¡Estaba radiante! ¡Quién iba a imaginar que mes y medio después estaría muerto! ¡Qué falta vas a hacernos, Perry! Les mando a Claudia, a Juana y a Antonio un abrazo fuerte y largo.

www.patricialarasalive.com, @patricialarasa

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2019-10-03T15:30:13-05:00

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2019-10-03T16:52:43-05:00

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