No sean tan culiprontos

Noticias destacadas de Opinión

Sería conveniente que algunos funcionarios fueran más cuidadosos en el manejo de sus redes sociales, especialmente de Twitter. A diario vemos las embarradas en 280 caracteres o en cortos videos. No son pocos los casos en los que, en su afán protagónico, disparan al garete sus trinos. En este Gobierno, por ejemplo, parecen campeones la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, el embajador Francisco Santos y el consejero presidencial Víctor Muñoz, a quien un trino le costó estar por fuera del cargo unos meses.

Caso de mención especial es el de la senadora María Fernanda Cabal, quien cuando trina piensa con los dedos, pero no con la cabeza. O de golpe trina “pensando”, lo que demostraría, por el contenido de sus tuits, que en no pocas oportunidades ejerce, con lujo de detalles, su discreción intelectual. Habiéndose posicionado Twitter como la red más usada por los políticos para sentar sus posiciones y decir pendejadas, convendría que se tomaran al menos un minuto para redactar en limpio lo que van a trinar. ¡Y eso aplica para todos!

Peor aún resulta cuando lo hacen con graves errores de ortografía, como suele hacerlo el senador Gustavo Petro. Por ejemplo: “El IVA, al grabar la canasta de una asalariado, extrae impuestos a su salario”, “Verán que la prensa le hecha la culpa de la relación del valor del peso frente al dólar al coronavirus y eso no es cierto…”, y así en varias oportunidades.

Dice uno de los proverbios de la Biblia: “El que mucho habla mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua”. Pues los casos de los que estamos hablando demuestran que los personajes han olvidado este proverbio o, simplemente por su culiprontismo, trinan como loquitos.

¿Qué tal cuando mienten descaradamente en sus trinos? Bueno, que un político mienta no es nuevo, pero que lo haga por escrito es el colmo del cinismo o una prueba reina de estupidez. ¡O ambas! Muchos publican, por ejemplo, noticias falsas generalmente con la intención de generar confusión y caos. Y no en pocas oportunidades lo logran. Tengo claro que no van a dejar de hacerlo, como no ha dejado de publicar el presidente Trump, a quien la prensa de Estados Unidos le ha agarrado más de 14.000 trinos falsos o engañosos. Acá el doctor Petro, por ejemplo, quiere hacer creer que dejó hecho el metro de Bogotá y el hospital San Juan de Dios. El mismo señor expresidente Uribe ha llegado a publicar cosas que ni siquiera ocurrieron en Colombia.

El refrán dice que la lengua es el azote del culo. Hoy por hoy ese azote, sin lugar a dudas, es tuitear. Así pues que empiecen a cuidarse con lo que escriben porque, como dicen muchos, Twitter no olvida.

Notícula. Mi solidaridad a nuestro Ejército Nacional por la pérdida de 11 de sus mejores hombres en el accidente del helicóptero en Vaupés esta semana. A los generales Navarro y Zapateiro y a todos sus hombres les mando un gran abrazo en estos momentos tan difíciles para el Ejército. Gracias por todo lo que hacen a diario.

Comparte en redes: