Por: Hernán Peláez Restrepo

Nueva historia

Comienza una historia nueva y fresca para la selección colombiana de mayores. El señor Carlos Queiroz, con una buena y reconocida hoja de vida futbolística, será el responsable primario de las ejecutorias del equipo nacional.

En su presentación denotó ser una persona ecuánime, reposada, clara en sus apreciaciones y respetuosa de los logros de su antecesor, José Pékerman. Ahora bien, para todos, y no es misterio, el núcleo, hablando ya de los jugadores a convocar, está claro.

Los llamados históricos, quienes actúan en el exterior, en ligas de alto nivel, responderán a las preferencias de los aficionados. Así viene ocurriendo y de ahí que del medio local, a no ser que emerja una superestrella, serán pocos los elegidos. Quizás dos arqueros, nadie más, por ahora.

Carlos Queiroz trae tres ayudantes especializados y de su confianza, cuyos contratos, vaya uno a saber, correrán por cuenta de su propio bolsillo, mientras otros, como el entrenador de arqueros y el técnico colombiano asistente, serán señalados más adelante.

La pregunta es válida y de común ocurrencia: ¿Queiroz trae un sistema de juego al que deben adaptarse los jugadores o, por el contrario, dependiendo de las características de los mismos, inventará una forma de sacar provecho de las condiciones individuales de cada uno para organizar un sistema de juego colectivo?

Solo él lo sabe y se respetará su forma de interpretar el juego. Como aún no se le conoce la faceta de manejar la selección, resulta prudente esperar los primeros amistosos. Aseguran sus allegados que mirará al menos diez partidos del torneo local para ir moldeando una idea de la forma de jugar acá.

No menos cierto es que lo práctico sería averiguar en el grupo de futbolistas del exterior (en Argentina hay 29), quiénes llenan requisitos para ingresar en un grupo de al menos 30 jugadores. Si se convocara hoy, seguro que Duván Zapata, por citar un ejemplo, estaría en primera fila. Sin embargo, la Copa América, que parece aún lejana, dará tiempo para saber el verdadero nivel del jugador. En un mes o cinco partidos todo puede variar para un futbolista. Aunque está en el ciento por ciento de rendimiento, puede caer en producción.

Entonces queda claro que Queiroz dispondrá de todas las garantías para conseguir un grupo de buen rendimiento y probado está que “saber” llegar al corazón del jugador es requisito esencial para echar a andar este nuevo ciclo.

Siempre creímos disponer de suficiente material humano, así que es cuestión de acertar en el manejo, la conducción y la preparación de la selección. Por antecedentes en su carrera, Queiroz cuenta con el voto de confianza de todos. A trabajar se dijo.

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2019-02-09T22:00:00-05:00

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