Por: Iván Mejía Álvarez

Nuevo DT

Pékerman está en un 95 % fuera del comando técnico de la selección de Colombia. El adiestrador no ha mostrado voluntad para prolongar su contrato, que se termina el 31 de agosto. No ha intentado acercarse a su patrón, la Federación, y no ha enviado señales de interés, a tal punto que ni ha preguntado por los amistosos de Miami y Nueva York. Tampoco la Fedefútbol ha mostrado disposición y ha ido posponiendo una charla con el técnico para dirimir la continuidad.

El aficionado normal no entiende los vericuetos de la negociación y sólo el margen de favorabilidad del técnico, cercano al 50 %, parece una razón para prolongar una relación que se ha vuelto tormentosa, inestable, molesta, entre dos partes que han perdido el mutuo cariño. Entre Pékerman y la Fedefútbol hay un tercer elemento, Pascual Lezcano, que ha desnaturalizado totalmente la relación y la ha vuelto agria y molesta. Están listos para un divorcio de común acuerdo, con todos los problemas contractuales, económicos y de desgaste de las partes que conllevará el que Pékerman no sea más el técnico y a la Federación le caigan rayos y centellas de los “pekermanistas”, que se comportan como uribistas.

En cuestión de pocos días tendrán que sentarse, dar por terminado el asunto y hacer cuentas. Muchas de ellas causarán contratiempos graves y el final de la relación será duro y con declaraciones destempladas y abogados de por medio. Como en los matrimonios desavenidos, el tema plata será todo un chicharrón.

El futuro inmediato pasa por Arturo Reyes para los próximos cuatro partidos, dos de septiembre y dos de octubre, porque Jesurún no tiene la menor intención de contratar un técnico hasta enero. Quiere tomarse todo el tiempo necesario para una decisión profunda que marcará el futuro del presidente en este cuatrienio. Pékerman fue una “herencia” de Bedoya que Ramón respetó, pero que no quiere prolongar.

El nuevo técnico será europeo y en la carpeta del presidente hay tres nombres con los que va a conversar en septiembre, una vez liquide el tema del argentino. Dalic, el técnico de Croacia en Rusia; Guss Hiddinck, experto en “salvatajes” de selecciones, con experiencia en Holanda, Rusia, Chelsea y equipos grandes, y el tercero en lista es Carlos Queiroz, adiestrador de Irán, quien ya fue técnico de Marruecos, Portugal, Real Madrid y Manchester United. Pero el libro de opciones está abierto y Jesurún se tomará el tiempo necesario para escoger y, fundamentalmente, para conseguir que sea un entrenador “integral”, que tome responsabilidad en el manejo de las inferiores y adopte el papel de conductor del fútbol en todas sus escalas. No más un técnico que gana US$4 millones y trabaje máximo un mes al año. Así están las cosas.

 

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