Por: Nicolás Uribe Rueda

Obama no la tiene fácil

OBAMA ES UN TIPO QUE CAE BIEN en su país y en el resto del mundo.

 

Su habilidad mediática y su estilo de gobierno son sin duda apreciados por los norteamericanos que se han caracterizado por preferir presidentes más carismáticos que competentes. Sin embargo parece que ello no va a ser suficiente para que en 2012 el actual gobernante pueda reelegirse. El escenario político para las presidenciales es bastante adverso para los demócratas, tanto por el cambio de mentalidad del elector independiente como por la situación de la economía, que probablemente no alcanzará a resolver sus más apremiantes dificultades antes de las elecciones.

Para ilustrar la situación hay que empezar por contar que los demócratas no sólo perdieron el control de la Cámara de Representantes en 2010, aunque ello fuera lo más comentado por cuenta de la dimensión de una derrota que no se presentaba desde hace 72 años. También perdieron gobernaciones importantísimas, y ahora sólo gobiernan en 20 de los 50 Estados de la Unión, entre los cuales no están algunos de los que desempeñan un papel más relevante en las elecciones presidenciales. Además, les fue muy mal en la conformación de las Legislaturas Estatales, y desde 1928 no tenían en ellas tan baja representación como la que ahora ostentan. Ahora bien, lo más probable es que en 2012 también pierdan el control del Senado, porque 20 de los 33 candidatos que buscan la reelección son demócratas, lo que significa que tienen más curules en disputa electoral y los republicanos sólo necesitan ganar cuatro escaños para obtener las mayorías. Por último, y como si todo lo anterior no fuera suficiente, el censo poblacional realizado en 2010 hizo que los demócratas perdieran seis delegados en el Colegio Electoral por cuenta de la reducción de la población en los Estados donde ganaron en el año 2008.

Pero lo más grave para el actual presidente es que el votante americano que lo eligió en 2008 ha cambiado rotundamente. Los independientes ya no son el 26 sino el 40% de los electores. Y aunque votaron mayoritariamente por él en 2008 (55 vs. 44% por McCain), en las elecciones de 2010 dieron un vuelco pocas veces visto, y proporcionaron a los republicanos una ventaja de 26 puntos porcentuales, lo cual explica la paliza que sufrieron los demócratas en las elecciones de mid term. Como están las cosas, y si las tendencias se mantienen, serán los millones de independientes y no los fieles electores partidistas quienes decidirán el ganador de las presidenciales de 2012.

Y en ese contexto a Obama tampoco le va nada bien. El 43% de los independientes afirman que definitivamente no votarán por Barack en 2012. El 57% de ellos no aprueba cómo el presidente maneja la economía y sólo el 25% de los votantes americanos cree que el país va en la dirección correcta. No en vano hay más de 30 millones de desempleados y subempleados, y el 54% de los hogares reconocen que en su entorno hay al menos una persona sin trabajo, cuando hasta hace un año esta cifra era del 39%.

Es así como si la recuperación de la economía no logra generar empleo y oportunidades para la gente, lo más probable es que el carismático presidente norteamericano sólo pueda estar cuatro años en la Casa Blanca.

Twitter: @NicolasUribe

 

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