Por: Cartas de los lectores

Obligatorio reformar el Congreso

Prueba irrefutable de que no necesitamos tantos inútiles en el Congreso es que nada están haciendo.

En las comisiones y plenarias hay proyectos/ley ridículos como multar a los infieles con 8 millones de pesos; otro para que los colegios no asignen tareas al alumno, de Édgar Espíndola, boyacense. Prohibir que a los niños colombianos los bauticen con nombres feos, de Armando Benedetti, y que el niño lleve el apellido que escoja entre el materno o el paterno. Declaración día de la próstata; cambiar la forma de cantar el Himno Nacional, de Óscar Reyes, santandereano. Otro más ridículo: definir el primer día de la semana entre el domingo o el lunes, de Alfredo Cuello Baute. Yahir Acuña propone prohibir el uso de saleros en las mesas de restaurantes, la exhibición de bebidas alcohólicas en locales comerciales y el uso de palabras groseras en internet. Jimmy Chamorro quiere eliminar tres festivos religiosos para sumarlos a las vacaciones del trabajador. ¿Justifica este trabajo “pesadísimo” $21 millones más tiquetes aéreos, carro blindado, escoltas y Unidades de Trabajo Legislativo (asesores), total 80 millones; 960 millones de pesos anuales cada uno?
Fabio A. Ribero Uribe. Socorro.
 
Buen servicio
Así como uno critica algunos servicios de las llamadas EPS, hoy deseo felicitar a todo el personal de la Clínica Mediláser de la ciudad de Neiva por la atención que me dispensaron durante los 20 días en que estuve internado allí como consecuencia de un episodio por arritmia cardíaca, que motivó la posterior colocación de un marcapasos. A causa de la mencionada arritmia cardíaca, al principio aparecieron frecuentes mareos, desvanecimientos y hasta pequeñas convulsiones que me obligaron a trasladarme de urgencia a Neiva. En la referida clínica me colocaron un marcapasos el día lunes 13 de abril y el 20 fui dado de alta. Fueron jornadas de mucha preocupación, personal y familiar, pero ya todo está superado. Gracias a la ciencia, a las circunstancias generales de la vida y a la especial atención de todo el personal de urgencias, de la Unidad de Cuidados Intensivos y el equipo médico del centro hospitalario; pero sobre todo, gracias a los profesionales médicos internistas Gissella Insignares, Catalina Luna y Rodrigo Navarro; también al médico barranquillero Eduardo Enrique Mercado Pernett, quien me implantó el marcapasos cardíaco.
Jorge Enrique Giraldo Acevedo. Santa Marta.
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