Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Olvido del campo y cambio climático

Son justas las recientes pro-testas de las organizaciones campesinas y de los pequeños y medianos empresarios del campo, que han llevado a que los candidatos presidenciales se comprometan a dar respuesta a algunas de sus solicitudes.

Sin embargo, sus exigencias no apuntan al tema central de la crisis agraria: el impacto del cambio climático (CC) sobre el sector agropecuario. Los campesinos han solicitado ajustes y cambios respecto a políticas y condiciones de mercado que tradicionalmente han azotado la producción agropecuaria colombiana. La adaptación al CC es el gran reto para el desarrollo futuro del sector agropecuario en Colombia y en el mundo.

Según Rachel Kyte, la vicepresidenta del Grupo Banco Mundial —que incluye, además del Banco Mundial, otras importantes entidades multilaterales de apoyo al desarrollo—, nuestro gran reto en el futuro inmediato es manejar los impactos del CC sobre el sector agropecuario. Mencionó la necesidad de atender la proliferación de plagas asociada al CC y puso como ejemplo a Centroamérica, donde por mayor humedad y temperatura la roya destruyó el año pasado cerca del 30% de los árboles de café. Habló de los modelos de CC y de cómo estos predicen que se perderá cerca del 20% de la tierra que hoy produce cereales.

Firmó que para estos y otros retos que enfrenta el mundo para asegurar la producción de alimento hay soluciones, pero que no se trata de hacer más de lo mismo, sino de implementar cambios de fondo que transformen nuestra manera de vivir, producir y consumir. Finalmente, comentó que el sector agrícola debe comprometerse, al igual que los demás sectores, a disminuir sus emisiones y que esto requiere apoyar y desarrollar una agricultura inteligente frente al CC, que disminuya sus emisiones, incremente productividad y aumente su capacidad de adaptación y recuperación frente el CC. Puso el ejemplo de un proyecto en Kenia de siembra de árboles que fijan nitrógeno para mejorar los suelos y absorber gas carbónico. Se trata de probar diferentes tecnologías y una vez verificado su buen resultado impulsar su aplicación a gran escala.

Si bien nuestros productores del sector agropecuario tienen razón en sus reivindicaciones, están omitiendo los temas asociados al CC y se focalizan en soluciones que son parciales y que se quedan cortas. Una iniciativa que debe sumarse a las hoy propuestas es exigir la creación de un instituto y un presupuesto adecuado para investigar los efectos que sobre nuestra agricultura tropical tienen los fenómenos asociados al CC. En la medida en que se identifiquen soluciones y programas tecnológicos —como los proyectos asociados a la ganadería silvopastoril y el café con bosque—, se deben adoptar e implementar a gran escala.

La solución al problema agropecuario no es fácil y los compromisos de los candidatos presidenciales deben ser claros y estar a la altura e las circunstancias actuales. Todos necesitamos comida y debemos lograr producirla y consumirla con criterios de sostenibilidad.

 

 

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