Por: José Fernando Isaza

Operación Sodoma

EL MONOPOLIO DE LAS ARMAS EJERcido por el Estado es condición necesaria, pero no suficiente, para la construcción de una sociedad democrática. Las Farc, al pretender hacer oposición armada, legitiman el uso de la fuerza contra ellas por parte del Ejército.

La operación Sodoma, de acuerdo con las informaciones de que se dispone, fue dirigida exclusivamente contra miembros armados de las Farc, se atacó objetivos militares y no se afectó ni por “fuego amigo” o daños colaterales a población civil. Es un ejemplo de la posibilidad de combatir respetando los derechos de los ciudadanos que están fuera del conflicto. Un nuevo aire se respira, no hay un jefe de estado vociferando que quienes no apoyen incondicionalmente su concepción política son colaboradores de la subversión o hacen parte la cabeza de la “culebra” del terrorismo.

El secuestro y los actos contra la población civil han alejado casi completamente a la sociedad de cualquier simpatía que puedan tener por planteamientos políticos de la guerrilla. Si la insurrección quiere ser oída en sus propuestas de concepción del Estado, así ellas sean anacrónicas o configuren modelos antidemocráticos, deben entender que mientras tengan un solo secuestrado, el silencio de éstos ahoga la posibilidad de escuchar las argumentaciones de los captores.

Si la operación se denomina “Sodoma” por no afectar inocentes so pretexto de ajusticiar culpables, el nombre escogido es muy acertado. Ante la amenaza de destrucción de Sodoma, Abraham insistía en que no se matara al inocente con el culpable, el Dios de Israel aceptó no destruir la ciudad si había 10 inocentes, y si había menos, aceptó evitarles a éstos el castigo.

Si por otra parte el nombre elegido para la operación quiere hacer referencia a castigar delitos gravísimos, vale la pena hacer algunas consideraciones. En palabras bíblicas la denuncia contra los habitantes de Sodoma y Gomorra es crimen de lesa hospitalidad y homosexualismo. No menciona el abuso de menores. Los ángeles a quienes trataban de seducir debían tener miles de millones de años, aunque conservaban su aspecto juvenil. Por otra parte, cómo hacían para conocer el “sexo de los ángeles”. Justificar lluvias de azufre y fuego sobre ciudades, o barrios, por ser éstos habitados por personas de preferencias sexuales no canónicas, además de injusto, podría afectar radicalmente el precio de la propiedad raíz en las grandes ciudades.

Lo que parece extraño y censurable es que la Biblia no condena las acciones de las hijas de Lot, las únicas sobrevivientes de la catástrofe. Éstas lo emborracharon dos noches seguidas para quedar embarazadas de su progenitor. Dan a luz a Moab y Amón, origen de los pueblos moabitas y amonitas.

Es el tiempo de iniciar caminos para lograr la tan esquiva paz. Uno indispensable es la liberación unilateral de los secuestrados, la amenaza de las Farc de usarlos como escudos humanos, práctica violatoria del Derecho Internacional, inaceptable y que sólo contribuye a un mayor desprestigio de este grupo armado.

Hoy la sociedad, tal vez por primera vez, reconoce que el problema de tierras en Colombia es un factor que alimenta los conflictos. En el pasado las Farc reivindicaron su accionar por el problema agrario. En una negociación sin secuestros y sin ataques a la población civil, pueden argumentar sobre este tema. Paradójicamente, a medida que las Farc se van debilitando, se va fortaleciendo la conciencia ciudadana sobre el problema agrario.

*Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano.

 

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