Por: Luis Fernando Montoya

Aprender de Nacional

“El trabajo en equipo es la habilidad para trabajar juntos hacia una visión común”: Andrew Carnegie.

El club Atlético Nacional continúa marcando historia y diferencia en nuestro medio colombiano y también en el ámbito internacional, en varios aspectos de su dinámica organizacional; en los campos deportivo, financiero, formativo y de lograr títulos importantes para su historia deportiva. Por segunda oportunidad, logra la Copa Libertadores; está clasificado para los cuadrangulares finales de la Liga Águila; también va a jugar la final de la Copa Águila y viene de sacar un empate importante de visitante frente a Cerro Porteño, por la Copa Sudamericana, al dejarlo a un paso para jugar la semifinal, teniendo como objetivo principal el Mundial de Clubes, para disputarlo en diciembre.

Varios aspectos, porque el club verde de Antioquia es ejemplo para los demás:

1. Estructura organizacional. Tiene un gran respaldo financiero de una organización empresarial, Ardila Lulle, que ha hecho todo lo posible, no sólo por estructurar un gran equipo de fútbol, sino también un verdadero club deportivo, con todo lo que ello representa: sede deportiva, estructura de divisiones menores, marketing deportivo, equipo humano de profesionales destacados en todas sus áreas, cumplidor en todos los aspectos contractuales con todo su personal a cargo y un aspecto fundamental: seriedad y respaldo total al proyecto deportivo.

2. Dignatarios. Al frente, Juan Carlos de La Cuesta y Víctor Marulanda implementan profesionalmente las políticas de la organización, en el campo formativo deportivo, con lo que ponen un punto muy alto.

3. Cuerpo técnico. Al comando, un ser humano honesto, serio, profesional y preparado, como el profesor Reinaldo Rueda, una muestra más que en nuestro medio tenemos técnicos preparados y capaces para dirigir; rodeado de otros profesionales, ha logrado objetivos para marcar más historia en el equipo.

4. Nómina. Un equipo grande, como el mencionado, contrata lo mejor de acuerdo con el perfil diseñado por ellos, para lograr grandes objetivos. Trabaja e invierte en sus divisiones menores, para promocionar a los muchachos y surtirse de ellos, como lo viene haciendo ahora, al ponerlos a jugar en el primer equipo. También trabajan mucho la parte personal y mental.

5. Aficionados. Han sido protagonistas importantes en todo este proceso, por su gran apoyo y respaldo a su equipo. También tienen aspectos organizacionales para tener en cuenta, de las barras bien estructuradas.

 

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