Por: Columnista invitado

Café y petróleo al alza, pero no perdamos el foco

En la última semana recibimos tres noticias positivas para el comercio exterior. Tras 14 meses, volvieron a crecer las exportaciones manufactureras, el café ha repuntado y comenzaron a llegar señales sobre una posible recuperación en los precios del petróleo y sus derivados.

Por: María Claudia Lacouture*

Son datos coyunturales, seguramente, pero si esa tendencia se mantiene tenemos que ser muy coherentes en el foco que hemos planteado frente a la crisis internacional y la reciente contracción económica mundial: trabajar en la oferta de los productos diferentes a hidrocarburos y darles valor agregado a nuestras materias primas.

Tenemos que seguir trabajando en la priorización de sectores desde las regiones para lograr mayor productividad, más competitividad, más crecimiento, y generar los encadenamientos productivos que nos engranen en las cadenas globales de valor, robustecer nuestro aparato productivo y la economía. El Gobierno mantiene firme su propósito y persistirá en convencer a los empresarios para que exporten.

El resultado de las exportaciones manufactureras en octubre muestra que la Política de Desarrollo Productivo (PDP) va por el camino correcto. Algunos de los productos que más impulsaron el comportamiento hacen parte de dos de las cadenas priorizadas: metalmecánica y químicos (en 10 y 11 departamentos, respectivamente).

La senda está trazada. Pese al entorno adverso, el país avanza en varios frentes. Entre el 2010 y el 2015, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita creció en 20 % y el número de personas que ha ingresado a la clase media aumentó 30 %. Eso se traduce en mejores condiciones de vida para los ciudadanos.

Vemos un horizonte de oportunidades. Oportunidades para llegar a nuevos mercados, para diversificar y generar valor agregado. A través de la PDP se priorizaron seis sectores en 22 departamentos y al final de este año vamos a tener los otros 10. Las fortalezas de las regiones son las que nos permitirán generar esa competitividad nacional. Este es un trabajo a mediano y largo plazo que requiere el acompañamiento y la voluntad del empresariado.

El 65 % de la productividad se genera de la puerta de la empresa hacia adentro. El Gobierno define la política, crea las condiciones y apoya, ofrece herramientas, recursos financieros, capacitación para innovación y emprendimiento, transferencia de tecnología, desarrollo de capital humano pertinente, normatividad para mejorar en calidad y sostenibilidad. Además promueve acciones para aprovechar y profundizar los acuerdos comerciales, facilita el acceso a los insumos y el ingreso de los productos a los mercados y reduce barreras. Identificamos 1.121 barreras y ya gestionamos el 73 %.

La economía colombiana, a pesar de la pérdida de dinamismo en el tercer trimestre, sigue en crecimiento sostenido, y las perspectivas indican que seguirá así, en contraposición a buena parte del resto del mundo, que sigue estancado o en retroceso.

Sin duda alguna, el acuerdo logrado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, para bajar la producción del crudo desde enero próximo, que llevará a estabilizar los precios, es una buena noticia. Pero no perdamos el foco que nos hemos trazado de lograr una economía más diversificada y robusta, cuyos ingresos, empleo y crecimiento estén apalancados en diferentes sectores y bienes. Mejor dicho, no olvidemos que necesitamos una economía en la que los huevos estén puestos en diferentes canastas.

Tenemos que lograr un equilibrio entre materias primas y productos con valor agregado para diversificar el riesgo. Trabajamos con entusiasmo por la diversificación, y ¡vamos por más!

* Ministra de Comercio, Industria y Turismo / @mclacouture.

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