Por: Columnista invitado

Carne de calidad para los colombianos

La implementación de la nueva reglamentación sanitaria de la cadena cárnica en Colombia, establecida en los decretos 1500 de 2007 y 2270 de 2012, busca que la carne que comen los colombianos no cause daños en su salud. Como parte de esta reglamentación, el sacrificio y el procesamiento de las carnes de res, de cerdo y de pollo en el país sufrirá cambios importantes en pro de la calidad. La carne se tendrá que refrigerar después del sacrificio, la cadena de frío deberá mantenerse hasta el consumidor, los mataderos deberán desarrollar programas de control y mitigación de bacterias, así como estrategias para evitar que la carne tenga residuos de medicamentos veterinarios o contaminantes químicos, como anabólicos, antibióticos y metales pesados.

El Invima jugará un papel fundamental en la implementación gradual de esta normativa sanitaria. Por un lado, apoyará técnicamente a los centros de sacrificio incluidos en los planes de racionalización departamental a cumplir con los estándares sanitarios en un plazo de un año, y por el otro, cerrará los centros de sacrificio que no fueron incluidas en los planes de racionalización o que no presentaron planes graduales para cumplir la normativa. Estimamos que la implementación de esta normativa llevará al cierre de 233 plantas de sacrificio de la especie bovina, 75 porcina y siete aviar en el primer año, que corresponden al 11 %, 3 % y 0,5 % del volumen de sacrificio nacional por especie, respectivamente.

La aplicación de esta reglamentación sanitaria implica concluir la racionalización de mataderos que se inició hace siete años Colombia y busca reducir el número de mataderos pequeños con pobres estándares sanitarios, para apostarles a mataderos regionales que logren economías de escala, viabilidad económica y adecuados estándares sanitarios. La implementación de la nueva reglamentación sanitaria de la cadena cárnica promueve el consumo de un alimento seguro y de calidad. Los colombianos merecemos comer carne en condiciones óptimas, que no afecte nuestra salud.

* Director general del Invima.

 

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