Por: María Claudia García

Carta a mi amiga violentada

Querida, No lo permitas más. Nadie en este mundo merece tus lágrimas de dolor y sufrimiento.

Estoy segura que Dios te creó para que vinieras a ser feliz  y a hacer feliz a los tuyos. No mereces que te hagan sentir mal, que te griten, que te empujen, que te golpeen, que te obliguen a hacer lo que no deseas y mucho menos a que te desprecien con comentarios hirientes, te ignoren o te hagan sentir poca cosa. No mereces esa mirada de ira que te apuñala y te destruye. No tienes por ninguna razón que aguantar sus ofensas y maltratos, y mucho menos que te haga sentir culpable de cada cosa mala o incorrecta que él hace hundiendo tu autoestima hasta el piso. Solo una persona insegura cree que merece castigo y por eso castiga a los demás.

Lucha por ti y lucha por tu familia, por cada una de esas mujeres que no tuvieron una última  oportunidad de contar lo que les estaba pasando, esas que callaron su dolor y murieron en una golpiza que un desalmado les propinó el último día de sus vidas. Es una lucha de valor, no es  física; sino emocional. Siéntete fuerte y sal de allí. No perdones más malos tratos, no va a parar.

No te avergüences de ti, ni de lo que eres. ¡Eres perfecta! Una persona que te ama de verdad nunca te haría daño. Porque el amor no es sinónimo de dolor, ni de celos desenfrenados, ni de dominio, ni de sumisión; el amor es confianza, paz y tranquilidad. En algún momento te convenciste de que no valías y que debías aguantar todo por tener una pareja al lado, pero eso no es cierto. Eres una mujer preciosa, inteligente, valiosa y maravillosa. Ni todo el dinero, ni el poder del mundo pueden quitar la sonrisa de tu rostro y ese hermoso brillo de tus ojos.

No le des el derecho de ser el dueño de tu vida a nadie, solo tú eres tu propia dueña y tú puedes decidir lo que quieres en tu vida. Está en tus manos convertirte en esa mujer que siempre soñaste ser, tu tiempo es ahora. No dejes de cuidar a esa niña interna, que tiembla de miedo y dile que estás allí, que nunca más la dejarás sola.

Te envío fuerza y luz. #Niunamenos

Con Amor,

María Claudia García

[email protected]

 

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